El episcopado argentino, a través de la Comisión Nacional de Pastoral de Adicciones y Drogadependencia, manifestó su solidaridad con las familias de las jóvenes Morena, Brenda y Lara, víctimas del triple femicidio de Florencio Varela. "Un episodio trágico en nuestra sociedad, producto del avance del narcotráfico, especialmente en los barrios más vulnerables de nuestro país", se lee en el comunicado.
El texto, fechado este viernes 26 de septiembre, lleva la firma del cardenal Vicente Bokalic y de monseñor Pedro Cannavó, referentes episcopales nacionales, y de los presbíteros Cristian Viscardi y Leonardo Silio, coordinadores nacionales.
"Necesitamos que la presencia del Estado, a través de los órganos de justicia y de seguridad, sea inteligente y cooperadora, a fin de sostener a cada una de las instituciones que están presentes en los barrios", pidió la Comisión Nacional de Pastoral de Adicciones y Drogadependencia. De esta manera —señalaron— se podrá brindar "respuestas efectivas, la fuerza del consuelo y el abrazo de la fraternidad", ante este flagelo.
El triple femicidio
Las tres jóvenes fueron torturadas y luego asesinadas en Florencio Varela, donde habían sido llevadas engañadas tras una propuesta de una fiesta sexual por la que les iban a pagar 300 dólares a cada una.
Fuentes vinculadas al caso señalaron que días pasados, Lara, la menos de las víctimas, le habría robado 2 ó 3 kilos de cocaína a un ladero de este narco poderoso, de nacionalidad peruana, que vive en la Villa 1-11-14 del Bajo Flores.
“Cayeron en una trampa de una organización transnacional de narcotráfico que había perpetrado una estrategia para asesinarlas”, remarcó el ministro de Seguridad bonaerense.
víctimas triple femicidio
Las víctimas del triple femicidio en Florencio Varela: Morena Verri (20 años), Brenda Del Castillo (20) y Lara Gutiérrez
Foto: NA.
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Texto del comunicado de La Iglesia
Como Comisión Nacional de Pastoral de Adicciones y Drogadependencia del episcopado argentino, nos solidarizamos con las familias de Morena, Brenda y Lara por el brutal asesinato que han sufrido estas jóvenes. Una vez más, nos encontramos frente a un episodio trágico en nuestra sociedad, producto del avance del narcotráfico, especialmente en los barrios más vulnerables de nuestro país.
Nuevamente resuenan en nuestros oídos aquellas palabras del papa Francisco que dirigiera en la audiencia general del 26 de junio de 2024:
"¡Cuántos traficantes de muerte hay -porque los traficantes de drogas son traficantes de muerte-, impulsados por la lógica del poder y del dinero a toda costa! Y esta plaga, que produce violencia y siembra sufrimiento y muerte, exige un acto de valentía por parte de toda la sociedad".
La presencia de la Iglesia y de diversas instituciones en nuestros barrios -donde se trabaja acompañando las vidas de tantos niños y jóvenes junto a sus familias, para que no caigan en el brutal flagelo de la droga- es esencial para que la muerte y el dolor no se apropien de la vida de nuestros hermanos.
Necesitamos que la presencia del Estado, a través de los órganos de justicia y de seguridad, sea inteligente y cooperadora, a fin de sostener a cada una de las instituciones que están presentes en los barrios, brindando respuestas efectivas, la fuerza del consuelo y el abrazo de la fraternidad.