Miles de personas huyeron de sus hogares ayer ante el temor de que un lago se desbordase, dificultando los esfuerzos de rescate luego de que el terremoto más mortífero en más de tres décadas dejara el lunes último cerca de 29.000 muertos en las provincias del centro de China.
Trabajadores de rescate regresaron al condado de Beichuan, cerca del epicentro del terremoto, en la provincia de Sichuan, pero muchos residentes estaban demasiado asustados para regresar, nerviosos por un lago formado luego de que las réplicas provocaran deslaves que bloquearon un río.
La situación era "muy peligrosa porque todavía hay temblores causando deslaves que podrían dañar la represa", dijo Luo Gang, un albañil que abandonó la ciudad porteña sudoriental de Xiamen y se dirigía a su hogar a buscar a su novia desaparecida.
El trabajo de rescate se ha complica por el mal clima, el terreno peligroso y los cientos de réplicas que se manifiestan.
El Servicio Geológico de Estados Unidos reportó ayer otro sismo de magnitud 6,1 que se registró a 80 kilómetros al oeste de Guangyuan, el más reciente de una serie de réplicas que han sacudido a la provincia de Sichuan.
Ha habido cada vez mayor preocupación por la seguridad de represas y reservas que se han visto debilitados en la provincia de Sichuan, un área de un tamaño similar al de España.
En Sichuan y Chongqing, 17 reservorios de agua se encontraban dañados, y algunas represas tenían grandes grietas o filtraban agua. Muchas están ubicadas en el río Min, el cual pasa por las áreas más afectadas entre la meseta tibetana y la planicie de Sichuan.
La represa Lianhehua, construida a fines de la década de 1950, tenía grietas del tamaño de un puño. (Reuters)