Una nada grata sorpresa se llevó una casa de subastas de Gran Bretaña luego de entregar una supuesta imitación de un retrato de Rembrandt por 3.100 dólares que, según se comprobó luego, es real y está valuada entre 30 y 40 millones de dólares.

Una nada grata sorpresa se llevó una casa de subastas de Gran Bretaña luego de entregar una supuesta imitación de un retrato de Rembrandt por 3.100 dólares que, según se comprobó luego, es real y está valuada entre 30 y 40 millones de dólares.
Los expertos confirmaron que el cuadro "Rembrandt Risueño", adquirido a un precio bajísimo durante un remate en octubre, es un autorretrato del pintor holandés del siglo XVII.
El artista la pintó alrededor de 1628, cuando tenía 20 años y vivía en la ciudad de Leiden.
La pintura se exhibe ahora en el Museo Casa Rembrandt en Amsterdam, a préstamo del británico que la compró en la subasta de Moore, Allen and Innocent en Gloucestershire y que la hizo limpiar y examinar por expertos.



