La Unión Ferroviaria (UF) y el Sindicato de Conductores de Trenes La Fraternidad rechazaron ayer la continuidad de los bloqueos de vías en la localidad bonaerense de Puán por parte de empresarios camioneros y ratificaron el estado de "alerta" a nivel nacional.
El secretario general de la UF, Sergio Sasia, dispuso el estado de "alerta" a nivel nacional, lo que ya había determinado el viernes último La Fraternidad, en repudio de las medidas adoptadas en Puán por empresarios camioneros cuentapropistas, informó el gremio.
Sasia reseñó que el corte de vías en esa ciudad impide desde el viernes la normal circulación de trenes de carga del Ferrocarril Ferroexpreso Pampeano (Fepsa), por lo que junto con La Fraternidad -que lidera Omar Maturano- exigieron el cese de la metodología.
"Estas acciones son de forma total repudiables y atentan contra la fuente laboral de los ferroviarios, pero en especial contra el libre derecho al trabajo. La Justicia debe actuar de manera rápida y efectiva", sostuvo el gremialista, quien destacó que se aplican imprevista y planificadamente en desmedro de los trenes. También indicó que el sistema de transporte ferroviario está cada día "más complicado en aquella línea por ese tipo de acciones". Sasia aseguró que si los empresarios camioneros continúan aplicando esa metodología, el Secretariado Nacional de la UF analizará aplicar "las medidas correspondientes en defensa del sistema de transporte ferroviario y de las fuentes laborales".
La ciudad de Puán está ubicada en el sudoeste bonaerense, a 680 kilómetros de la Capital Federal y a 175 de Bahía Blanca.
La Fraternidad había decidido el viernes el estado de "alerta y movilización nacional" ante la imposibilidad de que las formaciones que transportan cereales puedan trasladarse a destino.
La Fraternidad sostuvo que los reiterados cortes de vías son realizados por camiones en establecimientos cerealeros para evitar la carga y descarga y la salida e ingreso de los trenes, lo que "es provocado por las empresas para adueñarse del sector".
"El sistemático mecanismo de coacción de grupos empresarios afecta la fuente laboral de los ferroviarios. Existe inacción de funcionarios judiciales, quienes posibilitaron que flagrantes delitos contra el derecho al trabajo se cometan", añadió.
La Fraternidad repudió ese proceder por "coercitivo y cuasi mafioso" y sostuvo que es realizado por "quienes se beneficiaron durante décadas con el desmantelamiento de los ferrocarriles".