Debido a disturbios promovidos por pasajeros alcoholizados, dos aviones alemanes tuvieron que hacer ayer escalas imprevistas en Polonia.

Debido a disturbios promovidos por pasajeros alcoholizados, dos aviones alemanes tuvieron que hacer ayer escalas imprevistas en Polonia.
Uno de los casos ocurrió a bordo de una aeronave alemana que hacía el trayecto de Düsseldorf a Bangkok, cuando un borracho comenzó a provocar desmanes y tuvo que ser reducido.
A raíz del episodio, el piloto solicitó autorización de aterrizaje en el aeropuerto de Okecie. Tras la detención del ebrio, un alemán que viajaba con su mujer y sus hijos, el vuelo continuó su itinerario.
Antes de ese incidente, la aerolínea alemana Lufthansa reportó que un Airbus de esa compañía con 113 pasajeros a bordo que se trasladaba de Francfort a Kiev hizo escala en Katovice.
También en este caso, el protagonista del disturbio fue un pasajero alcoholizado, aunque éste afirmó ser un terrorista.
El sujeto se negó a que le hicieran un test de ebriedad y una inspección de su equipaje determinó que no poseía materiales peligrosos.
Luego de quedar detenido, la aeronave prosiguió viaje a Ucrania, su destino programado inicialmente. (DPA)


Por Matías Petisce

