Seattle- Documentos presentados en un tribunal detallan seis homicidios
metódicos que comenzaron en vísperas de Navidad, cuando una mujer y su novio mataron a balazos a
los padres de ella, arrastraron a los cadáveres a un cobertizo, y luego asesinaron al hermano de la
mujer, a su esposa, y a sus dos hijos pequeños.
Sin embargo, los documentos no informan sobre los motivos de la
matanza.
Michele Anderson y Joe McEnroe, ambos de 29 años, se encuentran detenidos sin
derecho a fianza después de su presentación ante la corte el jueves. La fiscalía del condado
anunció que divulgaría hoy detalles del caso en una conferencia de prensa.
En una declaración jurada presentada el jueves ante un tribunal, el detective
John Pavlovich describió la matanza según la información proporcionada por McEnroe. El detective no
formuló mención alguna a los motivos de los múltiples asesinatos.
De acuerdo a la declaración jurada de Pavlovich, McEnroe y Anderson mataron a
los padres de ésta, Wayne Anderson, de 60 años, y Judy Anderson, de 61, usando pistolas de grueso
calibre y arrastraron los cuerpos hasta un cobertizo. Poco después, el hijo de Anderson, Scott, su
esposa Erica, y sus hijos Olivia, de seis años, y Nathan, de 3, llegaron al lugar para una visita
de vísperas de Navidad.
“Sabiendo que Scott y su familia eran posibles testigos, Joe y Michele les
dispararon”, indicó Pavlovich en su declaración jurada.
Anderson dijo a las autoridades que ambos mataron a los padres, el hermano y la
cuñada de ella, pero McEnroe se encargó de asesinar a los menores.
La pareja llevaba seis años viviendo junta y vivía en una casa rodante a unos
180 metros de la casa de sus padres. Luego de los asesinatos, ambos trataron de huir a Canadá,
indicaron los documentos, pero regresaron al día siguiente y fueron detenidos.
McEnroe se presentó brevemente ante la corte el jueves, pero luego salió con su abogado,
quien regresó para decir que su cliente declinaba el derecho a estar presente.
Ben Anderson, nieto de los Anderson, dijo a los periodistas frente a la
propiedad de sus abuelos el miércoles por la noche que el dinero podría haber sido un móvil en los
homicidios.
“Ella sentía que no era amada lo suficiente y que nadie la apreciaba, y
que la sacaban de la vida de todos”, dijo, refiriéndose a Michele Anderson.
La madre de McEnroe, Sean Johnson, que vive en Minneapolis, dijo que no tenía
mucho contacto con su hijo, pues éste había cortado todo lazo con la familia luego de una disputa
por razones de dinero. (AP)