Efectivos de la policía de Río de Janeiro y de la Fuerza Nacional de Seguridad de Brasil, un grupo de elite, ocuparon ayer la favela Santo Amaro, en el tradicional barrio Catete, que, según las autoridades locales, era hasta ahora uno de los principales centros de distribución de crack de la ciudad brasileña.
La ocupación de la favela es el primer operativo realizado en el marco del acuerdo de la gobernación de Río de Janeiro con el gobierno federal para combatir el tráfico de crack en la ciudad brasileña que recibirá importantes eventos internacionales, como el Mundial de Fútbol de 2014, los Juegos Olímpicos de 2016 y la Jornada Mundial de la Juventud en 2013.
Según la gobernación de Río, la favela fue ocupada en la madrugada de ayer por efectivos de la policía local, a los que se sumaron a la postre unos 150 agentes de la Fuerza Nacional de Seguridad, que permanecerán en la comunidad por tiempo indeterminado, "hasta el restablecimiento de la ley y del orden".
La ocupación se realizó en forma pacífica, y los agentes no enfrentaron resistencias por parte de miembros de las bandas de narcotraficantes que controlan el lugar, agregaron las autoridades.
Asistencia social. Por su parte, la Municipalidad de Río informó que prepara una "ocupación social" de la favela, planificada por la Secretaría de Asistencia Social, que desplazará equipos de psicólogos, asistentes sociales y educadores para atender a los drogadictos.
En el primer día de ocupación, unos 70 consumidores de crack —entre ellos cinco adolescentes— fueron atendidos por los equipos, según informó el secretario de Asistencia Social, Rodrigo Bethlem. El crak se obtiene de la pasta de cocaína y es mucho más barato que la forma pura de la droga.
Según Bethlem, la ocupación es la primera de una serie de operativos similares planeados para los once principales centros de venta y consumo de crack de Río de Janeiro.
En una etapa posterior, será instalada en la favela una Unidad de Policía Pacificadora (UPP), en el marco del proyecto del gobernador de Río de Janeiro, Sergio Cabral, de recuperar áreas pobres controladas por bandas del crimen organizado y ofrecer proyectos de promoción social para los habitantes de esas comunidades.