Tanto Binner como Moore aclararon que a los ciudadanos no se les solicitará apellido ni número de documento; en cambio, ellos sí podrán pedir la credencial de identificación o DNI a los censistas. Tampoco "se realizarán preguntas referidas a los ingresos", añadieron.
"Lo único que quedará registrado es el nombre del jefe o jefa de familia. Por un lado, será un relevamiento bastante impersonal, pero por otro, deberá tener datos sobre sexo, edad, empleo, vivienda y todo lo que hace a la realidad económico-social de la población", dijo el gobernador.
El director del Ipec dio algunos detalles a tener en cuenta por los censados, a quienes el censista preguntará "quiénes pasaron la noche del martes al miércoles en la vivienda". También indagará sobre otras tres cuestiones, que hacen a los "pueblos originarios, afrodescendientes, y discapacidades que pueda sufrir algún integrante del hogar", según detalló.
"Este censo debe entenderse como una gran fotografía instantánea que se saca del país en un momento determinado, por eso se llama un «censo de hecho» -explicó Moore-, todos los que están en el país, o aquellos argentinos que viven en una embajada o consulado también deben salir en la imagen".
En cuanto a las características más relevantes de la información que se recolectará a través del censo, destacó los datos referidos a "las viviendas, desde el tipo de paredes hasta cómo es el suministro de agua, luz y gas; si hay un sistema cloacal o no; los niveles de educación alcanzados por los miembros de ese hogar; si el censado trabaja o no; si le hacen descuentos jubilatorios, percibe jubilación o tiene cobertura médica o previsional".
Moore destacó, además, que el censo "es el único instrumento de información que va a dar cuenta de los procesos migratorios en el país, entre provincias, y también a nivel intraprovincial. La única manera de hacer esto es a través de este poderoso instrumento y por eso es importante que las respuestas de los censados sean veraces", afirmó.
Respecto de la provincia de Santa Fe, el titular del Ipec dijo que para el operativo se requerirán unas 60 mil personas, con una fuerte concentración en los dos grandes aglomerados, que son Rosario y Santa Fe, y aclaró que "la mayoría de los censistas van a estar integrados por el sistema educativo provincial".