Miles de peregrinos comenzaron a llegar al predio ubicado en las cercanías de la ciudad correntina
de Mercedes, donde se va a rendir homenaje al Gauchito Gil al cumplirse hoy un nuevo aniversario
del día en que fue asesinado por una patrulla policial. A partir de esa instancia se le atribuyen
poderes milagrosos.
“Están llegando miles, muchos quedan en el santuario, otros
acampan en la plaza de Mercedes o alquilan piezas. Se calcula que arribaran cerca de cien mil
fieles”, dijo el periodista mercedino Francisco Fresini.
“En el santuario apenas hay árboles y hoy (por ayer) la
temperatura alcanzó los 36 grados. Algunos venden a 3 pesos una botella de plástico con hielo;
cobran cualquier precio por todo. Además, con los fieles también llegan los carteristas”,
advirtió Fresini, autor de dos libros sobre el Gauchito Gil.
Según indicaron desde el municipio y fuentes policiales, seguidores de
todas las regiones del país, y desde países limítrofes, se han instalado en el lugar donde está
enterrado Jesús Antonio de la Cruz Gil, más conocido por el Gauchito Gil.
El domingo último, con más de 40 grados de temperatura, ya habían
arribado a la ciudad de Mercedes unas
80 mil personas. Este año para socorrer a los peregrinos, se han instalado en camiones
térmicos equipos de frío.
Colorido. El punto de reunión está en un oratorio rodeado por una romería de tiendas de toda
naturaleza levantadas para vender recuerdos.
El santuario está ubicado a unos 8 kilómetros del centro de Mercedes y a
unos 275 kilómetros de la ciudad de Corrientes.
El año pasado fueron unas 120 mil personas las que se dieron cita para
“saludar” al Gauchito.
Un operativo conjunto de la policía provincial y de Gendarmería Nacional
fue montado en la zona para garantizar la seguridad.
En el lugar, desde hace varios años se están realizando diversas
mejoras. Así, se instaló un tendido de red eléctrica, agua potable, baños, parrillas, aleros y
delimitación de una zona para acampar.
El santuario es administrado por el Centro Recreativo Devotos de Antonio
Gil, asociación legalizada en 1988 por el entonces gobernador Ricardo Leconte.




























