Mar del Plata.- Un matrimonio, cuya camioneta fue secuestrada el sábado último por inspectores de tránsito de Mar del Plata tras un control de alcoholemia, permanecía hasta hoy dentro del vehículo en un playón municipal y se negaba a pagar la multa para poder retirar el vehículo.
Personal de la Dirección de Tránsito de esta ciudad realizó en la madrugada del sábado un control de alcoholemia al conductor del vehículo, en la avenida Costanera y Bernardo de Irigoyen del barrio Playa Grande.
Los inspectores constataron que el hombre tenía 0.8 gramos de alcohol en sangre, superior al máximo permitido, por lo que procedieron al secuestro de la camioneta.
Pero el conductor y su esposa se negaron a dejar el rodado y un inspector municipal condujo el vehículo “secuestrado” hasta el playón de la Secretaría de Tránsito, junto a su dueño como acompañante y la mujer detrás, ya que ambos se negaron a que la camioneta fuera acarreada por una grúa.
El matrimonio permanecía hoy dentro del vehículo en el playón de secuestro del municipio, ubicado en la avenida Luro casi España, y abandonaba el habitáculo sólo de a ratos para comprar alimentos.
El secretario de Gobierno de la comuna, Juan Guiñazú, señaló a Radio Brisas de esa ciudad que “la ley es absolutamente clara cuando establece que una persona con un nivel punitivo de alcohol en sangre no puede conducir”.
Y aseguró que “hasta tanto no pague la multa en el Juzgado de Faltas, no podrá retirar la camioneta”.





























