La edición número 47 de la Pasarela Cibeles abrió ayer en Madrid con el desfile de los grandes de la moda española: Agata Ruiz de la Prada, Jesús del Pozo, Angel Schlesser y Victorio & Luchino, entre otros.
Pasarela Cibeles volvió a patear el tablero anteayer al no permitir desfilar a tres modelos inglesas por su baja masa corporal: medían 1,75 metro y pesaban menos de 55 kilos.
La conocida diseñadora madrileña Ruiz de la Prada fue la encargada de inaugurar esta nueva edición con colores cálidos y vivos para la próxima temporada de otoño-invierno, solos o contrastados con otros más fríos.
También se lució con tejidos de lana y algodón, o con brillo para los vestidos, y sus ya clásicos motivos de corazones, estrellas o círculos.
Jesús del Pozo proyectó un túnel del tiempo entre los valores del ideal femenino de la épica caballeresca y la mujer del futuro, con vestidos trabajados y austeridad de estructuras en chaquetas y abrigos.
Duyos jugó con la geometría y mostró volúmenes orgánicos, tejidos naturales, colores como el rojo tomate o el azul noche.
Tras él, Lemoniez sacó sus blusas en muselina satinada de seda ondeando sobre la piel con faldas de imperturbable sobriedad, abrigos en visón terciopelo, y un despliegue de colgantes y broches de flores, e insectos, fetiches amuletos de plata y piedras semipreciosas.
El modisto quiso además rendir homenaje a la mujer Masai y mostró vestidos étnicos, una mujer seducida por las llanuras de Kenia y Tanzania.
Angel Schlesser retrató la feminidad moderna, urbana y pragmática, con materiales como organza y satén, y tweed lavado, mohair o paño de lana.
Las formas ligeras y elegantes destacaron en la colección de los andaluces Victorio & Lucchino, faldas globo junto voluminosas mangas. (Reuters)
































