Brittany toma el pincel con confianza y lo frota contra el lienzo para imprimir brochazos de verde o motas anaranjadas. Con aparente orgullo retrocede, inspecciona su obra y extiende su trompa para recibir otro pincel cargado de pintura. La elefanta africana está haciendo su aporte para pagar los gastos en el zoológico del condado de Milwaukee (la ciudad más grande en el estado de Wisconsin, Estados Unidos), ya que sus obras pictóricas se venden en la tienda del zoo.
El paquidermo dista de ser el único animal artístico en cautiverio. Durante años, zoológicos y acuarios han estimulado a los animales a pintar como un medio de enriquecerlos mentalmente. Por lo general, las pinturas son descartadas.
Pero los directivos han descubierto recientemente que los amantes de los animales están dispuestos a pagar cientos —o aun miles— de dólares por las creaciones de las criaturas, lo que ha hecho que numerosos zoológicos estudien si sus "artistas" pueden convertirse en una fuente de ingresos.
La tienda del zoo de Milwaukee vende unas 36 pinturas de Brittany cada año por 30 dólares cada una.
"Realmente parece disfrutar pintando: le gusta crear cosas nuevas", dijo la entrenadora Danielle Faucett.
"Pero sólo lo hacemos más o menos una vez por mes porque queremos asegurarnos de que la actividad siga siendo mentalmente estimulante", precisó.
Brittany es una artista entusiasta. Sus orejas se erizan y baten con fuerza cuando ataca el lienzo y concluye su obra en minutos mientras Faucett la estimula con palabras de aliento.
La cantidad de animales que puede manejar un pincel parece interminable. En zoológicos de todo Estados Unidos hay pintores chimpancés, canguros, ocelotes, osos panda y aun un rinoceronte y hasta un dragón de Komodo, dijo Jackie Marks, vocera de la Asociación de Zoológicos & Acuarios en Silver Spring, Maryland.
El que más "gana". Un pintor muy redituable es Towan, un orangután de 40 años en el zoológico de Woodland Park en Seattle. Para el Día de los Enamorados se subastaron un par de sus pinturas por eBay por más de 1.300 dólares. Aunque sus obras han sido rentables, sus cuidadores sólo pueden lograr que produzcan una cantidad limitada de pinturas.
"Si se intenta que lo haga dos días seguidos, no lo hará", dijo la portavoz del zoo, Gigi Allianic. "No se puede convertir en rutina para el animal porque perderá interés".
Ese es el desafío para la mayoría de los cuidadores, quienes dicen que no sacrificarán el enriquecimiento del animal para obtener ganancias.
Asimismo, algunos animales artistas pueden ser tan temperamentales como los seres humanos.
Los lobos marinos pintan con la boca: sostienen una vara con los dientes de la que sobresale el pincel. Pero cuando no quieren pintar, no hay manera de obligarlos, dijo Henry Kacprzyk, curador del zoológico y acuario de Pittsburgh.
"Si no quieren participar, sencillamente te ignoran y se van", dijo de los tres lobos marinos del zoo.
El "talento" artístico parece tan diversamente distribuido entre los animales como entre los seres humanos. Al igual que algunas personas tienen mayor inclinación artística que otras.
Algunos animales se entusiasman con esa tarea mientras que otros dan vuelta la cabeza a la vista de un pincel.
Por supuesto, la belleza y el talento artístico son una cuestión subjetiva. l (AP)