El bautismo de un italiano musulmán por parte del Papa Benedicto XVI durante las celebraciones de la Semana Santa "fue un acto provocador" que despierta cuestionamientos sobre la aproximación del Vaticano al Islam, dijo ayer uno de los líderes del llamado diálogo cristiano-musulmán.
Aref Ali Nayed, una figura clave en un grupo de más de 200 eruditos musulmanes que realizan foros de discusión con grupos cristianos, dijo que el Vaticano había transformado el bautismo del periodista de origen egipcio Magdi Allam en una "herramienta de triunfalismo para ganar puntos".
Añadió que el Vaticano debería distanciarse de los "ataques mordaces sobre el Islam" que Allam publica en el diario Corriere della Sera.
Analistas en Argelia y Marruecos se hicieron eco de las opiniones de Nayed, diciendo que la conversión de Allam era un asunto personal, pero que sus ataques sobre el Islam tensaban las relaciones entre los musulmanes y la Iglesia Católica.
Magdi Allam, el musulmán bautizado durante la celebración del Sábado de Gloria por el Papa Benedicto XVI, es un periodista y comentarista que vive en Italia y que ha sido amenazado de muerte por denunciar el fanatismo islámico. Allam, de 55 años, es subdirector del periódico Corriere della Sera. Nació en Egipto y se crió en la fe musulmana. Pero posteriormente ingresó en un colegio católico. Aclaró que nunca había sido un musulmán practicante.
"Todo el espectáculo provoca cuestionamientos acerca de los motivos, intenciones y planes de algunos de los asesores del Papa sobre el Islam", dijo Nayed, quien es director del Centro de Estudios Estratégicos Islámicos en Ammán.
"No obstante, no dejaremos que este desafortunado episodio nos distraiga de nuestro trabajo de buscar «una palabra común» por el bien de la humanidad y la paz del mundo", añadió.
Nayed es uno de los 138 eruditos musulmanes que en octubre pasado publicaron un llamado sin precedentes titulado "Una palabra común" que insta a un diálogo serio entre cristianos y musulmanes. (Reuters)