Las cinco obras maestras robadas anoche del Museo de Arte Moderno de París valdrían una quinta parte de los 500 millones de euros (unos 616 millones de dólares) que se habían estimado inicialmente, según aclaró Christophe Girard, subsecretario de Cultura de la capital francesa.
“El valor de las obras robadas está por debajo de los cien millones de euros”, aseguró Girard en declaraciones que reproduce Times on line.
Entre las obras sustraídas está `Le pigeon aux petits pois´, de Pablo Picasso, que según el funcionario rondaría “los 23 millones de euros” y `La pastorale´, de Henri Matisse, cuyo valuación es de “unos 15 millones de euros”.
El resto de las obras robadas son “L`olivier près de l`Estaque”, de Georges Braque, “La femme à l`éventail”, de Amédéo Modigliani, y “Nature morte aux chandeliers”, de Fernand Léger, que en total alcanzarían un monto aproximado de 60 millones de euros.
El vacío dejado por los cuadros fue descubierto a primera hora de la mañana por parte de los vigiladores del museo, quienes constataron que los ladrones habían entrado rompiendo una verja que rodea el museo, y posteriormente un cristal.
Este nuevo hurto vuelve a poner de evidencia la polémica sobre la seguridad con la que cuentan museos que exponen obras artísticas de incalculable valor.
El Museo de Arte Moderno de París fue inaugurado en 1961 en un ala del Palacio de Tokio y alberga una importante colección de obras representativas de las principales escuelas pictóricas del siglo XX.
Fauvismo, cubismo, dadaísmo, surrealismo, escuela de París, la abstracción, el nuevo realismo o el arte Povera están representados en los muros de esta pinacoteca, que junto con el Palacio de Tokyo, la Ciudad de la Arquitectura y del Patrimonio y el Museo del Quai Branly constituyen la conocida como “Colina de los Museos” del oeste de la capital gala.
El museo, con más de 8.000 obras en sus salas, tiene entre sus piezas más conocidas “La Danse”, de Matisse; “Le Nu dans le bain” y “Le Jardin”, de Bonnard; “L`équipe de Cardiff”, de Robert Delaunay, “La Rivière”, de Derain, o “Les Disques”, de Léger.
La obra de Picasso expuesta en los museos de la capital francesa ha sido objeto de diferentes robos a lo largo de los últimos años.
El último tuvo lugar en junio de 2009, cuando un cuaderno de bocetos del pintor malagueño, valorado en unos tres millones de euros, fue sustraído del Museo Picasso cuando se encontraba cerrado por obras.
En febrero de 2007, los ladrones sustrajeron de la casa parisiense de Diana Widmaier-Picasso, nieta del creador del cubismo, dos de sus obras valoradas en unos 50 millones de euros: “Maya à la poupée” (1938) y “Portrait de Jacqueline” (1961), recuperadas por la policía medio año más tarde.
Marina Picasso, otra de las nietas del pintor, sufrió el robo de una quincena de cuadros en su casa de Cannes, el 5 de noviembre de 1989, aunque aparecieron cuatro días después.
En enero de 2004, una naturaleza muerta de Picasso fue sustraída del museo Georges Pompidou de París, y tres meses más tarde encontrada.
Pero el robo más importante en Francia se remonta a 1976, cuando fueron sustraídas 118 obras de Picasso del Museo de Aviñón. Otros robos se han sucedido en Zurich -donde en 1994 desaparecieron casi veinte telas en una galería de arte- y Londres, donde en 1997 un hombre se llevó la escultura “Tète de Femme”, que fue recuperada.(Télam)