La fiscal de Pergamino Karina Pollice negó hoy que haya habido un aviso del accidente de la familia Pomar al telefóno de emergencias 101, tal como aseguró el intendente Héctor Gutiérrez, y precisó que sí existió una denuncia de un siniestro, pero en San Andrés de Giles y por otro modelo de coche.
A raiz de ello, esta tarde la Fiscalía de Pergamino ordenó un allanamiento a la sede de la Policía Departamental, procedimiento que comenzó minutos antes de las 14.
“No, para nada”, dijo, cuando le consultaron si coincidía con los dichos de Gutiérrez, la funcionaria del Ministerio Público, quien tiene a su cargo la investigación de lo ocurrido a la familia Pomar, fallecida tras despistarse en la noche del 14 de noviembre de la ruta 31, en cercanías de la ciudad de Salto y mientras se dirigía a Pergamino.
Dijo que “el papá de Fernando Pomar fue a la Policía Federal y allí, según él, un cabo se comunica delante suyo con todas las dependencias policiales desde José Marmol a Pergamino por rutas 7 y 8, y luego de hablar el cabo le dijo: 'Quédese tranquilo señor Pomar, hubo un accidente pero en San Andrés de Giles y el auto es otro, no un Duna Weekend”.
También el abogado de la familia Pomar, Carlos Ferreira, negó esta tarde conocer la información dada más temprano por el jefe comunal Gutiérrez, quien curiosamente había respaldado sus dichos aseverando que lo mismo que él “está diciendo el abogado Ferreira”.
Sin embargo, el letrado enfatizó que “no tengo ninguna información de que hubiera ocurrido” un llamado de alerta al servicio telefónico 101 y concretó: “Yo me manejo con los datos objetivos que tenemos nosotros”, además quejarse porque “si hubieran rastrillado palmo a palmo se hubiera encontrado antes el auto y los cuatro cuerpos.
Al respecto, la fiscal Pollice aseguró que el número de rastrillajes por parte de la Policía bonaerense en búsqueda de los Pomar ascendió a “tres” y que los mismos fueron “aéreos”.
Esta mañana el intendente radical Gutiérrez sorprendió a todos al declarar a los periodistas destacados en Pergamino que en la noche del 14 de noviembre “hubo un llamado telefónico” al 101 alertando sobre el accidente de tránsito de la familia Pomar y atribuyó esa revelación a “una fuente de la propia policía”.
Además lamentó que pese a ello “se desechó esa información y ninguna de esas pistas fue considerada; se investigó la hipótesis del autosecuestro”.
Gutiérrez opinó que a raíz de ese hecho y los fallos en la búsqueda de la familia Pomar, “hay responsabilidades políticas” por parte del Gobierno bonaerense y sostuvo que “el subsecretario de Investigaciones”, Paul Starc, “debería dar un paso al costado”.
“Ese mismo día a la noche cuando el padre de Fernando Pomar va a la policía a averiguar si se sabía algo sobre el destino de su hijo, el dato que el cabo de la Policía Federal le da es que habría habido un accidente en esa zona en un horario similar”, agregó.
“Esto lo está diciendo el abogado de la familia (Pomar) Carlos Ferreira”, acotó y cuando los periodistas le consultaron cómo un Policía Federal sabía algo sobre una supuesta llamada al servicio telefónico 101 de la provincia, el intendente contestó “no sabría decirle, la familia tiene ese dato”.
Gutiérrez afirmó que “los rastrillajes que dijeron que que se habían hecho no se habían hecho y se estaba buscando la hipótesis del autosecuestro” y calificó que el día del hallazgo de los cadáveres “es el día de la gran vergüenza bonaerense”.
El intendente opinó que a raíz de ese hecho y los fallos en la búsqueda de la familia Pomar “hay responsabilidades políticas” del Gobierno bonaerense y sostuvo que “el subsecretario de Investigaciones”, Paul Starc, “debería dar un paso al costado”.