Michael Jackson tomaba todas las noches más de diez fuertes pastillas para dormir, y para conseguirlas usaba los nombres de sus empleados y viajaba en persona a otros estados para obtener las recetas.
Un documento confidencial que elaboró la policía de Santa Barbara tras interrogar a empleados del astro, dieron la pista del abuso de fármacos.
Uno de los medicamentos era el ansiolítico Xanax, que se comercializa también como Tafil. Uno de los guardaespaldas de Jackson dijo a la policía que le había advertido al cantante sobre los peligros del abuso de esas sustancias, según la CNN. Otro respondió: “Va mejorando, porque bajó de los 40 a 30 Xanax por noche”.
El jefe de policía de Los Angeles, William Bratton, no descartó que la muerte de Michael Jackson pueda ser considerada delito. La autopsia dará datos para establecer si se trata de un homicidio o una sobredosis accidental, afirmó.
Jackson murió el 25 de junio a los 50 años debido a un paro cardíaco.































