Un equipo de investigadores estadounidenses descubrió en la ciudad de París una grabación de una canción popular hecha hace casi 150 años por el francés Eduard-Leon Scott de Martinville, que es anterior por casi dos décadas a la primera experiencia del estadounidense Thomas Alba Edison, considerado hasta ahora como el inventor del sonido grabado.
Se trata de la canción anónima "Au clair de la lune" ("A la luz de la luna"), del siglo XVIII, que comienza:
"A la luz de la luna, mi amigo Pierrot / Préstame tu pluma, para escribir una palabra. / Mi vela está apagada, ya no tengo fuego. / Abreme tu puerta, por amor de Dios".
La melodía es prácticamente irreconocible en la grabación recién descubierta, pero no se debe olvidar que se llevó a cabo el 9 de abril de 1860, en un equipo que, curiosamente, estaba muy relacionado con la letra de la propia canción.
A Edouard-Leon Scott de Martinville se le ocurrió convertir las ondas sonoras en marcas sobre una hoja de papel, oscurecidas por el humo de una lámpara de aceite.
El inventor llamó a su máquina "fonoautógrafo" y lo patentó en 1857.
"A la luz de la luna, Pierrot respondió / No tengo pluma, estoy en la cama. / Ve a la casa de la vecina, creo que está ahí / Porque en su cocina, están prendiendo el fuego".
"Fonograma". La grabación, de diez segundos de duración, se hizo 17 años antes de que Thomas Alba Edison lograra reproducir sonidos de un coro de George Frideric Handel en su famoso fonógrafo.
Desde hace muchos años los especialistas sabían que Scott de Martinville había sido uno de los pioneros del sonido grabado, pero es la primera vez que los científicos, del Lawrence Berkeley National Laboratory, logran reproducir sus "fonogramas".
Para hacerlo, escanearon un "fonograma" y después lo procesaron mediante un sofisticado programa de computación diseñado por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos.
El director del equipo de investigación fue David Giovannoni, del colectivo First Sounds, que se dedica a rastrear las primeras grabaciones.
"A la luz de la luna, el amable Lubin / Toca en la puerta de la morena y ella responde enseguida / «¿Quién toca así?», entonces él dice / «Abrame la puerta, por el Dios del Amor».
"Irónicamente, Scott de Martinville no tenía simplemente por objetivo que se escucharan sus grabaciones. Su equipo sólo grababa, no reproducía", explicaron los científicos.
Su propósito era "escribir palabras", no escucharlas.
Edouard-Leon Scott de Martinville consideraba que Edison cometió un grave error al diseñar un equipo que nada más podía reproducir el sonido grabado.