Los equipos de rescate turcos hallaron hoy los cadáveres de 28 trabajadores de una mina de carbón que habían quedado atrapados tras una explosión de gas metano ocurrida el pasado lunes, informaron emisoras televisivas turcas.

Los equipos de rescate turcos hallaron hoy los cadáveres de 28 trabajadores de una mina de carbón que habían quedado atrapados tras una explosión de gas metano ocurrida el pasado lunes, informaron emisoras televisivas turcas.
Según las declaraciones hechas hoy por el ministro turco de Energía, Taner Yoldiz, los trabajadores murieron asfixiados al quedar atrapados a 540 metros de profundidad tras una explosión de metano. Los servicios de rescate aún buscan los cuerpos de otras dos personas.
Las víctimas eran trabajadores de una empresa privada contratados para realizar explosiones controladas en la mina de Karadon, de propiedad estatal, situada en la provincia de Zongulak, a orillas del mar Negro.
Después de varias voladuras, se registraron grandes concentraciones de gas metano. Por motivos de seguridad se cortó, entonces, el sistema eléctrico. Sin embargo, no se impidió con ello la explosión.
El contacto se interrumpió con los mineros y el servicio de rescate tuvo que excavar entre la roca desprendida y restos de carbón para llegar hasta el lugar del desastre. El miércoles las autoridades pensaban que aún tardarían cuatro días para alcanzar el punto donde se encontrarían los trabajadores.
Según informaciones del gobierno turco, hasta ahora no hay señales de que se hubieran producido infracciones de las normas de seguridad del lugar.
El miércoles, durante la visita a la mina del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, se registraron protestas y la policía intervino disparando al aire. (DPA)


Por Tomás Barrandeguy
