Una llamada anónima a la policía de un pueblito costarricense permitió ayer a las autoridades hallar los restos de un avión de la fuerza aérea de Chile desa-parecido hace 65 años y que se creía perdido en Ecuador.

Una llamada anónima a la policía de un pueblito costarricense permitió ayer a las autoridades hallar los restos de un avión de la fuerza aérea de Chile desa-parecido hace 65 años y que se creía perdido en Ecuador.
El Vultee BT-13 Valiant se dirigía de San Antonio, Texas, hacia la capital chilena cuando el 27 de julio de 1943 se perdió sin dejar rastro. En él viajaban el teniente Werner Martínez y el sargento Tomás Ayala.
El hallazgo fue producto de una llamada anónima a la policía de alguien que alertaba sobre un hombre que estaba transportando partes de un avión en San Isidro de El Guarco, en una zona montañosa a unos 85 kilómetros al sureste de la capital y conocida como Cerro de la Muerte, a unos 3.491 metros de altitud.
Cuando la nave desapareció viajaba con otras dos similares que también sufrieron problemas por la gran cantidad de nubes que hallaron al pasar por Costa Rica. Un avión aterrizó en Panamá y otro en San José, pero del tercero no se supo nada a pesar que en el operativo de búsqueda participaron aviones estadounidense y varios comerciales de la empresa Taca. l

Por Matías Petisce

