El intendente de Pinamar, Roberto Porretti, acusado de extorsión, aseguró que "empresarios de la noche nos han respondido con un ataque".

El intendente de Pinamar, Roberto Porretti, acusado de extorsión, aseguró que "empresarios de la noche nos han respondido con un ataque".
En una conferencia de prensa en la Municipalidad de Pinamar y acompañado por su gabinete, el intendente dijo que "hemos generado un cambio en el control sobre los locales nocturnos" y agregó que "los empresarios de la noche nos han respondido con un ataque".
"Yo necesito que las cosas se aclaren", apuntó el mandatario, quien se negó a dar detalles de la causa, a pedido de su abogado.
El intendente manifestó además que los empresarios denunciantes "debían pagar un canon por ocupación de espacio público".
Porretti afirmó que no pedirá licencia, que seguirá cumpliendo sus funciones en la intendencia y agradeció "el apoyo recibido por la comunidad de Pinamar, mi gabinete y mi familia".
"Estoy tranquilo". Porretti, quien asistió ayer unas horas "a trabajar" a la sede comunal, dijo estar "tranquilo" a pesar de la causa por presuntas coimas y extorsión que podría llevarlo a prisión, en tanto sus voceros dijeron que el jefe comunal estaría convencido de haber sido víctima de un complot.
Porretti llegó a las 7.30 a la sede comunal y dijo: "Vengo a trabajar, como lo hago todas las mañanas".
A las 10.20 se retiró del edificio en medio de una nube de cámaras y micrófonos y abrazado a un fornido custodio que lo acompañó hacia su automóvil, en el que partió con rumbo a la ciudad de Dolores.
En esa ciudad se encuentran los Tribunales donde se tramita la causa iniciada en su contra por empresarios de boliches de Pinamar, por presuntos pedidos de coima y extorsión.
Habría sido filmado. Porretti habría sido filmado por empresarios presuntamente en una acción ilegal, junto a su secretario de Gobierno, Aldo Leonian, quien fue detenido anteayer.
Por su parte, Martín Camargo, vocero del intendente Porretti, atribuyó ayer la denuncia judicial a sectores que intentarían un complot político en supuesta venganza por la batalla que el jefe comunal emprendió "contra los negocios sucios de la noche" en esa ciudad.
"Un ilícito". "Este es el precio que (Porretti) tiene que pagar" por esa supuesta acción contra delitos en locales nocturnos, dijo el portavoz a radio América, a la vez que consideró que la persona que utilizó una cámara oculta cometió un hecho "ilícito".
Camargo aseguró que "la gente de Pinamar, el vecino común, le muestra apoyo al intendente".
Ante una consulta, dijo no haber dialogado con los propietarios de los locales "Ku" y "El Alma", que serían quienes denunciaron a Porretti de intentar "coimearlos" a cambio de prorrogarles la habilitación de sus locales. l (Télam y DyN)


Por Matías Petisce

