Estados Unidos derribó un satélite fuera de control que se acercaba a la Tierra
Estados Unidos derribó anoche, mediante un misil, un satélite espía que estaba
fuera de control.
Además, existía el peligro de una caída en marzo, con la amenaza de envenenar a
personas con los gases del combustible. En la acción se usó el polémico sistema de defensa
antimisiles. Rusia y China se mostraron preocupados y creen que se encubre el uso de
una nueva arma espacial.
21 de febrero 2008 · 08:51hs
Estados Unidos derribó anoche, mediante un misil, un satélite espía que estaba fuera de control. Además, existía el peligro de una caída en marzo, con la amenaza de envenenar a personas con los gases del combustible. En la acción se usó el polémico sistema de defensa antimisiles. Rusia y China se mostraron preocupados y creen que se encubre el uso de una nueva arma espacial.
Un misil lanzado desde un buque de guerra de la Armada de Estados Unidos impactó a un satélite defectuoso usado para espionaje, en un intento por evitar que su tanque de combustible tóxico caiga en la Tierra, dijo el miércoles el Pentágono. El disparo ocurrió el miércoles poco después de las 10:36 de la noche, tiempo del este de Estados Unidos.
El misil SM-3 fue lanzado desde el barco USS Lake Erie en el océano Pacífico alrededor de las 0326 GMT y dió en el satélite -del tamaño de un autobús- a unos 247 kilómetros sobre la línea del oceáno, dijo el Pentágono en un comunicado.
“Una red de sensores de tierra, aire, y espaciales confirma que las fuerzas armadas estadounidenses interceptaron al satélite fuera de servicio de la Oficina Nacional de Reconocimiento, que estaba en su órbita final antes de ingresar a la atmósfera terrestre”, agrega el documento.
“La confirmación de que el tanque de combustible ha sido fragmentado debería estar disponible dentro de las próximas 24 horas”, señala el comunicado. Sin embargo, una alta fuente militar dijo que los primeros indicios sugerían que el objetivo había sido alcanzado.
Según aclaró el comunicado, debido a la relativamente baja altitud del satélite al momento del impacto, sus restos comenzarán a reingresar en la atmósfera terrestre inmediatamente. Casi todos se quemarán al entrar en la atmósfera.
El Pentágono anunció la semana pasada que el presidente George W. Bush había decidido que la Marina debía tratar de interceptar el satélite con un proyectil porque su tanque de hidracina -peligroso compuesto químico- podría tener filtraciones si ingresaba en la atmósfera y llegaba a la Tierra.
Rusia y China han expresado su preocupación acerca de la operación. El Ministerio de Defensa ruso dijo que podía ser usada para encubrir la prueba de una nueva arma espacial.
Washington ha insistido en que la operación sólo busca evitar que el tanque de combustible provoque algún tipo de daño a la población.