Poli se expresó así anteanoche durante una misa Por la Vida en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, en la previa al inicio de la discusión en el Congreso.

Poli se expresó así anteanoche durante una misa Por la Vida en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, en la previa al inicio de la discusión en el Congreso.
"Este no es un asunto sujeto a supuestas reformas o modernizaciones. No es progresista pretender resolver los problemas eliminando una vida humana, en cualquiera de sus estadios", enfatizó el cardenal. No obstante, reconoció: "También es verdad que hemos hecho poco para acompañar verdaderamente a las mujeres que se encuentran en situaciones muy duras, donde el aborto se les presenta como una rápida solución a sus profundas angustias, particularmente cuando la vida que crece en ellas ha surgido como producto de una violación o un contexto de extrema pobreza". "Todos los niños del mundo son el objeto de nuestro cuidado, porque sabemos que la vida de los niños corre peligro, el trabajo infantil, el analfabetismo, la trata y prostitución, el matrimonio infantil -aún hoy en América-. La vida, que comienza en el santuario de la vida, de punta a punta debe ser respetada, desde el momento de la concepción hasta su pascua", destacó Poli.
Afirmó, además, que "los cristianos no pueden hacerse los sordos a los gritos de los pequeños inocentes que no pueden ejercer su derecho a la vida".
En ese marco, el médico pediatra Montes de Oca dijo que "debemos sostener y cuidar cada vida, sea de la embarazada o del niño por nacer, y poner empeño por los más vulnerables", y dijo que "el aborto es una situación de gran conflicto, y sabemos que aumentan luego de ser legalizados".

Por Matías Petisce

