Una investigación llevada a cabo por una expedición militar canadiense descubrió
una dramática evidencia sobre un resquebrajamiento importante en el casquete polar ártico. El grupo
de científicos que viajó con soldados encontró nuevas fracturas de grandes proporciones mientras
hacían un reconocimiento sobre el estado de los bloques de hielo en el extremo norte de Canadá.
El equipo halló una serie de grietas que se alargan por más de 16
kilómetros en el área de Ward Hunt, donde se ubica la plataforma de hielo más grande de la zona. El
destino de estos vastos bloques de hielo en el círculo ártico es visto como un indicador clave del
cambio climático.
Desintegración. Uno de los científicos de la expedición, Derek Mueller, de la
Universidad de Trent en Ontario, indicó: “Estoy impresionado de haber visto estas nuevas
grietas”. El investigador advirtió que el hallazgo “significa que la plataforma de
hielo se está desintegrando, las piezas están juntas como un rompecabezas, pero podrían alejarse
unas de otras”, explicó el investigador Mueller.
De acuerdo a otro científico de la expedición, el doctor Luke Copland,
de la Universidad de Ottawa, las nuevas grietas concuerdan con un patrón de cambio en el Artico.
“Estamos viendo cambios muy dramáticos, desde la reducción de
glaciares hasta el derretimiento del hielo oceánico”, indicó. “Tuvimos un 23% menos de
hielo en el mar el año pasado, que como lo que les ocurre a las plataformas de hielo es parte de
ese panorama”.
En 2007, un equipo de la BBC que se unió a Mueller y Copland mientras
llevaban a cabo una investigación en la isla Helada de Ayles registraron un témpano de hielo del
tamaño de la isla de Manhattan. Desde entonces se ha dividido en dos partes y ambas se encuentran a
640 kilómetros al sur de su posición original.
Derretimiento. Tras el récord registrado en 2007 en el derretimiento del Artico, ahora
se aguarda ver que pasará con el hielo marino este verano boreal. A pesar de que su extensión en el
pasado invierno fue un poco mayor al de 2006, fue menor al promedio que se ha establecido a largo
plazo.
La capa de hielo de Wilkins, que se había mantenido estable en años,
comenzó a retroceder en los 90. Seis capas de hielo en esa zona ya desaparecieron, según el
Servicio Británico de Mediciones Antárticas. “La de Wilkins es la capa de hielo más grande de
la península antártica que ha sido amenazada hasta el momento”, señaló el profesor David
Vaughn. (Reuters)


























