De padre español y madre argentina, María Inés nació y vive desde entonces en el barrio porteño de Floresta. Estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires y fue docente de Semiología en la misma casa de estudios.

De padre español y madre argentina, María Inés nació y vive desde entonces en el barrio porteño de Floresta. Estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires y fue docente de Semiología en la misma casa de estudios.
Pero en 1992 comenzó a dedicarse por completo a la natación. Tras competir en carreras de diversas categorías, participó en una competencia abierta en el río Paraná.
Al poco tiempo fue invitada a hacer el cruce del canal de la Mancha. En agosto de 1997, con sus ahorros y una beca del Centro Nacional de Alto Rendimiento (Cenard), nadó los 48 kilómetros que unen Dover (Inglaterra) con Wissant (Francia). Tenía entones 32 años y el trayecto le exigió 12 horas y 48 minutos.
En julio de 1999 cruzó el estrecho de Fehmarnbelt del mar Báltico en 11 horas. Además, en agosto de 2000 nadó durante casi 9 horas alrededor de la isla de Manhattan.
Luego comenzó a practicar en aguas frías. Así viajó al canal de Beagle, impulsada por historias de las mujeres yamanas, quienes vivían en esa zona y nadaban desnudas con bajísimas temperaturas.
Se entrenó en el lago Argentino (Santa Cruz) y en el mismo Beagle, que cruzó el 3 de marzo de 2001, recorriendo 4, 5 kilómetros en una hora y 19 minutos, con el agua a 6 grados de temperatura.
El 21 de septiembre de 2001 nadó los 22 kilómetros del estrecho de Gibraltar en 5 horas y 25 minutos .
Volvió al sur y desafió a las aguas del glaciar Perito Moreno en marzo de 2003. En 46 minutos recorrió 2,6 kilómetros, con 4 grados de temperatura. En enero de 2006, se entrenó en el Ventisquero Negro de Bariloche, con 0,8 grado.
Apuntaba a la hazaña en el mar antártico. El 6 de febrero de 2006 nadó 2,6 kilómetros en 20 minutos para cruzar la caleta Potter, con una temperatura de 1,4 grado.

