La Navidad es el pretexto perfecto para reunirse con la familia y amigos a disfrutar una rica cena, también para abrir regalos y celebrar. Sin embargo, hay muchas otras actividades que se repiten cada diciembre. Están quienes eligen libros y películas, pero también quienes disfrutan un buen libro.
La literatura ofrece muchas opciones navideñas. Textos que emocionan y hacen reflexionar sobre el valor de los vínculos y el verdadero espíritu navideño. Para los más chicos y también para los grandes: un recorrido por la literatura clásica navideña, con sus libros más reconocidos.
Cuento de Navidad, de Charles Dickens
La novela del escritor británico es un clásico de la literatura mundial. Fue escrita en 1843 y ha sido adaptada al teatro y al cine en muchas ocasiones a lo largo de la historia.
Cuenta la historia de Ebenezer Scrooge, un hombre avaro y egoísta que vive solo en la ciudad de Londres y desprecia todo lo relacionado con la Navidad, hasta que durante una Nochebuena es visitado por los Fantasmas de la Navidad del pasado, el presente y el futuro, quienes le dan una lección de vida que lo cambia para siempre.
Este cuento fue llevado a la pantalla grande varias veces y una de las más famosas la realizó Disney.
La pequeña cerillera, de Hans Christian Andersen
También conocido como La niña de los fósforos, La pequeña vendedora de fósforos o La Nochebuena de Anita, es un cuento de hadas de 1848 escrito por Hans Christian Andersen que tiene un mensaje de compasión, valor propio de la época navideña. La historia se desarrolla durante la última noche del año, con las calles cubiertas de nieve.
La trama: una vendedora de cerillos fantaseaba con encender uno para calentarse, y mientras imaginaba escenas hermosas en las que le gustaría estar, la noche fría continuó su curso.
La pequeña cerillera tuvo dos adaptaciones literarias en el 1998 y 2006.
El expreso polar, de Chris Van Allsburg
El expreso polar es un clásico de la literatura escrito e ilustrado por Chris Van Allsburg en 1985 que fue llevado a la pantalla grande en 2004 y ha recibido críticas positivas por su fuerte mensaje navideño.
La historia está narrada como si un anciano relatara un recuerdo de su infancia, y en ella nos cuenta sobre un niño que es visitado durante la Nochebuena por un tren fantástico que lo lleva, en compañía de muchos otros niños, en una increíble excursión hacia el Polo Norte.
Además de ser adaptado al cine, El Expreso Polar tuvo su propio videojuego.
Un recuerdo navideño, de Truman Capote
Un recuerdo navideño fue publicado por primera vez en 1956 en la revista Mademoiselle, Truman Capote juega con los recuerdos, sensaciones y sentimientos en una lectura imperdible de la época navideña.
En él cuenta la historia de Buddy y su anciana prima durante una mañana de noviembre en que se disponen a empezar su tradición navideña: hacer tartas de frutas para sus familiares y amigos, y es ahí donde comienza la aventura.
Este forma parte de la larga lista de best sellers del autor.
El cuento de Navidad de Auggie Wren, de Paul Auster
Este libro de Paul Auster fue un encargo para el New York Times en 1991, en el que le pidieron escribir un cuento navideño, y en un intento abrumador por huir de la narración común para la época invernal.
Auster comienza su historia, que sería la inspiración para el guión de la película Smoke. El narrador compra sus cigarros holandeses en un lugar de Brooklyn, donde conoce a Auggie Wren, quien tiene una extraña afición: sacar fotografías siempre del mismo ángulo de su calle a diversas horas, en diferentes estaciones, durante todo el año, y año tras año.
La película fue protagonizada por Harvey Keitel y William Hurt.