Buenos Aires.- Doce dotaciones de bomberos trabajan para extinguir un incendio que destruyó hoy parte de un edificio del barrio porteño de Once, donde funcionaba un depósito de cotillón, mientras persiste el riesgo de derrumbe de una medianera del inmueble ubicado en Lavalle 2257.
“Es un incendio importante. Esto va a llevar horas”, dijo el subcomisario de bomberos Roberto Corsaro pasadas las 19, cuando también aseguró que el siniestro “está circunscripto”, a pesar de que quedaban focos de fuego en cuatro pisos del edificio.
El jefe de Bomberos advirtió que “hay riesgo de derrumbe en la pared lindera que da al vacío” y anticipó que Lavalle permanecerá cortada al tránsito “hasta que lo determine la brigada de apuntalamiento del gobierno de la ciudad”.
El fuego se declaró a las 15.15 en el cuarto piso, donde funcionaba un depósito de la empresa Ciudad Cotillón, y se extendió rápidamente por tratarse de elementos inflamables como aerosoles de espuma, disfraces de carnaval y productos fabricados con telgopor y papel.
La combustión de esos materiales provocó una densa columna de humo negro, que pudo verse desde varios puntos de la ciudad, y demandó la intervención de doce dotaciones de bomberos que trabajaron para circunscribirlo con dos hidroelevadores ubicados frente al edificio y en una cochera lindera.
Las brigadas, con equipos de oxígeno, también atacaron el fuego mediante otra línea de agua desde la terraza de un edificio contiguo al siniestrado.
Fuentes policiales precisaron que el incendio no provocó víctimas ni heridos entre los empleados, que autoevacuaron el lugar apenas iniciado el fuego. “La gente del lugar ya salió, se está tomando asistencia a ver si están todos”, dijo una mujer.
No obstante, ambulancias del Same se hicieron presentes en el lugar de modo preventivo.
El jefe de Bomberos explicó que “como medida preventiva” oxigenaron al personal del comercio de cotillón y también se dispuso una constante rotación de los equipos que trabajaban frente a la densa cortina de humo.
La intensidad del siniestro obligó, además, a evacuar edificios linderos y a interrumpir el tránsito vehicular en una zona delimitada entre las calles Larrea y Lavalle, desde Tucumán hasta Uriburu.
En tanto, móviles de la Guardia de Auxilio porteño permanecían en el lugar ante el riesgo del derrumbe de una medianera que, según personal de bomberos, permanece en “condiciones inestables”.
El subcomisario de bomberos Corsaro reiteró que para poder ingresar al local -de planta baja, tres entrepisos y cuatro pisos- a continuar con las tareas de remoción, habrá que aguardar “la orden de la brigada de apuntalamiento del gobierno de la ciudad”. (DyN)