Johannesburgo.- Al menos diez personas murieron, cientos resultaron heridos y
miles huyeron por la violencia xenófoba contra inmigrantes de países vecinos ocurridos en
vecindarios pobres de la ciudad sudafricana de Johannesburgo, según informó hoy el portavoz de
Médicos Sin Fronteras (MSF), Eric Goemare.
Medios de prensa internacionales consignan que de acuerdo con las organizaciones de ayuda, la
ciudad está cerca de sufrir una catástrofe humanitaria por los excesos contra los extranjeros.
Las personas se agolpaban de a cientos en iglesias, salones comunitarios y puestos policiales
por temor a morir. Goemare comparó la situación con la de los campos de refugiados.
“La policía no está en condiciones de proteger a los extranjeros. Todo lo que pueden
hacer es reaccionar ante los estallidos de violencia”, aseguró el vocero de MSF.
Hoy la violencia llegó al centro de la ciudad, donde cientos de refugiados de Zimbabwe se
atrincheraban en una iglesia con ladrillos y palos para protegerse de nuevos ataques.
La policía instó a la población a evitar ir a los vecindarios afectados. Según datos de las
autoridades, en la mañana murieron al menos cinco personas y 50 resultaron heridas cuando los
habitantes del barrio humilde de Cleveland atacaron a sus vecinos.
Numerosas viviendas y comercios fueron saqueados o quemados. También se incendiaron autos de
extranjeros. Los hechos de xenofobia se dieron principalmente contra zimbabuenses.
“Dos personas fueron quemadas y tres fueron golpeadas hasta morir, unas 50 están siendo
atendidas en diversos hospitales por heridas de bala o cuchilladas”, dijo una policía.
El diario Sunday Times informó que las ambulancias transportaban ininterrumpidamente a
heridos a los hospitales. Los policías también fueron atacados.
Testigos aseguraron que bandas armadas con machetes o armas de fuego iban de puerta en puerta
a la caza de extranjeros. En los vencidarios pobres de Ciudad del Cabo también se instó a los
zimbabuenses a que dejaran sus casas.
En los municipios de Thokoza y Tembisa, en Johannesburgo, tres personas murieron el sábado
por las heridas sufridas, y otra falleció en la mañana por los disparos recibidos.
Tras los saqueos y las brutales peleas, cientos de extranjeros huyeron a una sala
comunitaria, donde los heridos recibían atención de médicos de MSF. (DPA)


































