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A un dólar el gramo, se puede comprar marihuana en las farmacias de Uruguay

Desde el martes quienes están registrados como "adquirentes de cannabis" podrán comprar la droga a un precio regulado en 22 pesos uruguayos el gramo.  

Sábado 03 de Mayo de 2014

Uruguay venderá  partir del martes marihuana en las farmacias a 22 pesos uruguayos el gramo, alrededor de 1 dólar, pero sólo a los que estén  registrados, quienes podrán comprar hasta 10 gramos de la droga por  semana con un máximo de 40 por mes, aunque habrá fuertes multas  para las personas que conduzcan o trabajen bajo sus efectos.
 
El prosecretario de la Presidencia de Uruguay Diego Cánepa  anunció que sólo los ciudadanos uruguayos naturales o legales, o  aquellos que demuestren residencia permanente podrán registrarse de  manera gratuita como “adquirentes de cannabis”.
 
Las drogas podrán ser vendidas sólo en farmacias habilitadas  por el ministerio de Salud Pública en donde habrá un software  específico diseñado por el gobierno uruguayo.
 
Cánepa dio a conocer el decreto sobre el “uso personal y no  médico del cannabis”, que reglamenta la ley que regula el mercado  de la marihuana aprobada en 2013, y que entrará en vigencia “el  próximo martes, luego de que el lunes sea firmado por el Consejo de  ministros”.
 
“La primera licencia incluirá un precio de entre 20 y 22  pesos para la primera venta”, definió Cánepa sobre el precio de la  droga regulada, que, agregó, “será móvil y fijado por el Estado”.
 
Añadió que “las primeras producciones de la marihuana estarán  disponibles para diciembre de 2014”.
 
Para acceder a la marihuana, según lo dispuesto por el  decreto de 104 artículos, los usuarios deberán registrarse ante el  nuevo Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA) para  comprar hasta 40 gramos por mes, en envases de hasta 10 gramos.
 
Los envases deberán estar rotulados, con mensajes de  advertencia a la salud y con un tiempo de preservación “de hasta  seis meses”, destacó el funcionario uruguayo.
 
La marihuana, que tendrá un máximo de concentración de 15% de  THC (el principio activo de la droga), no podrá ser exhibida al  público en las farmacias, ni se admitirán la venta telefónica, por  internet, o envío a domicilio, según afirmó el futuro presidente  del IRCCA, Julio Calzada.
 
Cánepa explicó que “hace seis meses se está trabajando desde  el gobierno nacional con más de 50 personas de siete ministerios  (Relaciones Exteriores, Interior, Salud, Economía, Educación,  Ganadería, Trabajo, además de Presidencia) donde hubo ”más de 60  reuniones de trabajo“.
 
De todos modos, la norma plantea que las formas de acceso a  la droga que prevé la ley de 44 artículos aprobada en diciembre de  2013 serán excluyentes, por lo que aquellos que opten por comprar  la droga en las farmacias no podrán hacerlo a través de autocultivo  ni de clubes cannábicos.
 
Para la compra en farmacias, los adquirentes las comprarán a  través de un sistema electrónico basado en algoritmos generados por  las huellas dactilares de los usuarios, “con el fin de resguardar  la identidad” de los compradores, aseveró Cánepa.
 
En lo que respecta al cultivo doméstico, se incluye un tope  de producción de seis plantas o 480 gramos por año y por “casa  habitación”, sin importar cuántas personas vivan allí.
 
Tambien existe la posibilidad de formar clubes de autocultivo  de entre 15 y 45 miembros, con un máximo de 99 plantas, y que  deberán hacerlo bajo el régimen de “asociación civil”.
 
Otro de los ejes que establecerá la reglamentación es que  quedarán inhabilitados para conducir quienes tengan su capacidad  afectada por el consumo de cannabis a los que se aplicará una serie  de multas.
 
“Serán prohibiciones similares a las que existen con el  tabaco y el alcohol”, aseguró Cánepa, y enumeró entre ellas a la  imposibilidad de conducir en la vía pública bajo los efectos de la  droga, y de consumir marihuana “en horario laboral” o “en el  espacio de trabajo”.
 
Según Calzada, “se deberán plantar un máximo de 10 hectáreas  por año para producir entre 18 y 22 toneladas de cannabis”,  cantidad que se entiende suficiente para abastecer el mercado  interno estudiado por Uruguay.
 
La provisión de la droga para ser distribuida en farmacias se  hará a través de un sistema de licencias que distribuirá el IRCCA  para aquellos productores privados interesados en plantar el  cannabis.
 
Se hará un llamado a los productores hasta “dos semanas  después” de la entrada en vigencia del decreto, con un máximo de  seis licencias y un costo a definir, con alrededor de 1.5 hectárea  cada una.
 
“La plantación se hará en un predio del Estado que será dado  a conocer cuando se haga el llamado a los productores”, agregó  Cánepa, que explicó que habrá una serie de 15 condiciones para  acceder a las licencias.
 
Entre ellas están “la especificación de personas físicas y  jurídicas licenciatarias, el origen de las semillas y plantas, los  varietales, la seguridad a aplicar para los cultivos, la garantía  de cumplimiento, y requisitos vinculados al envasado y rotulado”.
 
El IRCCA controlará todas las etapas de plantación, cultivo,  cosecha, distribución y venta de cannabis, para lo que podrá  contratar el servicio técnico de otras instituciones, públicas o  privadas, de acuerdo al texto de la ley.
 
Además, Cánepa aseguró que el traslado de más de 40 gramos de  marihuana “no será considerado de consumo personal” y quedará  penado por la ley.

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