Mientras los gobiernos europeos, de Estados Unidos, Canadá y las Naciones Unidas condenaban la matanza de civiles por las tropas rusas en zonas cercanas a Kiev, los testimonios de los residentes confirman lo que desde el sábado registran las cámaras: los soldados rusos practicaron ejecuciones sistemáticas de civiles antes de retirarse de las ciudades de Bucha e Irpin, al norte de Kiev. Se están verificando crímenes de guerra similares en otras regiones de Ucrania, como Járkov y Chernigov. Una práctica que no es nueva en la historia reciente de Rusia: el exterminio de civiles se practicó en Afganistán (1979/89) y en la dos guerras de Chechenia (1994 y 1999/2009).
Residentes de Bucha denunciaron que los invasores rusos mataban a tiros a civiles sin razón alguna. Las calles de Bucha estaban aún este domingo regadas de civiles muertos, muchos con las manos atadas a las espaldas, luego de la retirada de las fuerzas rusas. Se descubrió una fosa común dejada por los rusos, de modo que las víctimas serían muchas más que las que se ven en calles y casas de la pequeña ciudad ucraniana. El número estimativo varía entre 280 y 410 civiles asesinados sólo en esta localidad.
En un centro de logístico que fue usado como cuartel por las fuerzas rusas se veían los cuerpos sin vida de ocho hombres, algunos con las manos atados a sus espaldas. Según los residentes, los soldados rusos iban de edificio en edificio, sacaban a la gente, les revisaban sus teléfonos buscando indicios de mensajes antirrusos y los mataban o se los llevaban. El Ministerio de Defensa Rusia rechazó las acusaciones. "Ni un solo civil fue víctima de acción violenta alguna por las fuerzas rusas'', aseveró el ministerio.
El presidente ucraniano Volodimir Zelenski denunció que las acciones rusas equivalen a genocidio, y los mandatarios de EEUU, Alemania, Francia, España, Italia y España se sumaron a la condena y exigieron una investigación independiente inmediata. Por ahora, las matanzas fueron comprobadas por medios de prensa internacional, como BBC, Associated Press, AFP, CNN y otros. Zelenski invitó a la Corte Penal Internacional de la ONU a enviar una comisión investigadora a Bucha e Irpin.
Desde este fin de semana, los nombres de Irpin y Bucha se han vuelto conocidas en todo el mundo. En esas dos pequeñas y hasta hace poco apacibles ciudades ucranianas el ejército ruso dejó un catálogo de crímenes de lesa humanidad, ya documentados por la prensa internacional, que revelan su frustración ante la derrota militar y su total de impunidad. "Nadie en estas ciudades podrá dormir igual después de esto", acotó un cronista español.
Civiles ejecutados en mitad de la calle con las manos atadas a las espaldas, como si hubieran sido víctimas de una matanza casa por casa, grabados primero por las unidades de vanguardia ucranianas que liberaron aldea tras aldea fueron documentados después por fotógrafos de medios internacionales.
Pese al espanto generalizado, para los que conocen las prácticas de guerra de Rusia no hay nada nuevo. Es algo ya visto antes en Chechenia en los años 1999 y 2000, conocida como "zachistki" o "limpieza", es decir, matar a todo hombre en edad de empuñar un arma.
Pero en Ucrania, las tropas rusas fueron más lejos. Mataron a mujeres, animales de granja y perros y gatos. Un ensañamiento que refleja por una lado una tradición o cultura de cuartel inculcada por los superiores, y la certeza de tener una total impunidad. Además de los cadáveres de civiles, de Bucha llegan las imágenes de perros pastores, labradores y mastines abatidos. Es la antigua tradición rusa de la tierra arrasada en la llamada "carretera de la muerte", como la llaman los ucranianos.
En Bucha e Irpin las mujeres tampoco se salvaron. Múltiples testigos aseguran que hay cadáveres de mujeres desnudas por toda la "ruta de la muerte" que siguieron las tropas de Moscú desde las afueras de Kiev hasta los alrededores de la zona de exclusión de Chernobyl.
Todos estos asesinados civiles conviven con los cuerpos de muchos de sus ejecutores, también muertos y carbonizados por los ataques ucranianos para liberar las ciudades, algunos de ellos a la intemperie desde que comenzó la "operación militar especial", en denominación del Kremlin.
También en Járkov y Chernigov
Un dato nuevo es que la brutal práctica se confirma en otras zonas atacadas y parcialmente ocupadas por Rusia. La organización Human Rights Watch documentó muchos casos de "violaciones de las leyes de la guerra" por parte del ejército ruso "en las áreas de Chernigov, Járkov, además de la región de Kiev. Estos casos incluyen violaciones de mujeres, ejecuciones sumarias y violencia contra los civiles. "Los casos documentan una inexplicable y deliberada crueldad contra los civiles por parte de las fuerzas armadas de Rusia, que deben ser investigados como crímenes de guerra", termina el comunicado de la organización.
A los muertos vistos en calles y casas hay que sumar los que fueron enterrados por los vecinos, y que ocupan jardines comunales por todos lados, señalados tan sólo por una cruz de madera. Las autoridades ucranianas aseguran que aún quedan muchos muertos por contar, pero la fiscalía general cifró ayer en 410 el número de cadáveres de civiles recuperados hasta ahora en los suburbios del norte de Kiev tras la retirada de las tropas rusas."410 cuerpos de civiles asesinados han sido sacados hasta ahora del territorio de la región de Kiev," anunció la fiscal general Iryna Venediktova en una publicación de Facebook, según informó la agencia Ukrinform.
También se han encontrado fosas comunes en la zona de Chernigov, con cuerpos de personas sobresaliendo de la tierra mojada por la lluvia, sin que se sepa aún el número total de civiles que albergan. Los rusos echaron a los muertos a los pozos y las canalizaciones para contaminar el agua potable.
En Ucrania los civiles se movían este domingo entre el espanto y el miedo: "Si Putin es capaz de esto, ¿qué será capaz de hacernos ahora que lo hemos vencido en Kiev?", se pregunta Maryna, camarera en un café, que no para de mirar las fotos de Bucha que llegan a su celular. "Decían que eran nuestros hermanos, pero quieren matarnos a todos".