Las tropas ucranianas liberaron completamente la ciudad de Jersón, única capital provincial que ocupaba Rusia. La euforia de los habitantes copó las calles y el centro de la ciudad, con ciudadanos que salían con banderas amarillas de Ucrania y rodeaban a los soldados con abrazos y flores. El presidente Volodimir Zelenski celebró “un día histórico”, en el que las tropas invasoras completaron su retirada a la otra orilla del río Dnieper, resignando sin combatir un total de 46 mil km2 y una ciudad que, antes de la ocupación rusa, tenía 290 mil habitantes y actualmente solo cuenta con unos 80 mil.
Además fueron liberadas docenas de aldeas y pueblos en la provincia del mismo nombre. Jersón fue de las pocas ciudades ocupadas en las que se vieron manifestaciones de protesta contra los rusos a inicios de marzo. Vladimir Putin ordenó en septiembre hacer falsos referendos en esta provincia y otras tres parcialmente ocupadas, para luego proclamar, el 30 de septiembre, que eran territorio de Rusia. En Jersón el falso referendo dio que un 87% de los presuntos votantes eligió a Rusia. La falsedad era tan obvia que ninguna nación reconoció las consultas ordenadas por Putin. Este viernes terminó la retirada de 30 mil soldados rusos de la costa occidental del río Dnieper.
khersonretirada.webp
Este viernes, Rusia terminó de retirarse de la ribera occidental del río Dnieper, señalada en celeste en el mapa. Se trata de una derrota estratégica para Moscú, ya que la región ocupada era la rampa de salida para una futura ofensiva hacia Odesa.
Zelenski celebró “un día histórico” tras la retirada rusa de Jersón. “Hoy es un día histórico!”, exclamó el mandatario durante su alocución diaria difundida en redes sociales tras casi nueve meses de brutal ocupación rusa. “Nuestro pueblo. Nuestra. Jersón”, escribió Zelenski en Telegram con un emoticon de la bandera ucraniana y un video que mostraraba a las tropas ucranianas celebrando junto a habitantes de la ciudad.
Zelenski elogió la valentía de los habitantes de Jersón ante el ejército ocupante y sus colaboracionistas de la efímera gobernación prorrusa, cuyos integrantes debieron huir escudados por las tropas de Moscú. Los habitantes de la ciudad “nunca abandonaron Ucrania”, destacó Zelensky.
Rusia anunció que “completó el retiro de tropas”, pero es evidente el revés para Moscú, y al que el Kremlin se refiere como una “maniobra en estricta conformidad con el plan acordado”.
Jersón, con una población de preguerra de 290.000 habitantes, es la única capital regional tomada por las fuerzas rusas. La ciudad y las zonas aledañas cayeron en manos de Moscú en los primeros días de la guerra, cuando las fuerzas rusas lanzaron su ofensiva desde la península de Crimea, región ucraniana anexada ilegalmente por el Kremlin en 2014. El sector sur, tanto hacia Jersón como hacia el este, hasta Mariupol, fue el único en el que los planes de Moscú se cumplieron, aunque sea parcialmente, dado que no pudieron tomar Odesa, como estaba en los planes previos.
Su caída el 1º de marzo pasado fue un fuerte revés para Ucrania debido a su ubicación sobre el río Dniéper cerca de su desembocadura en el Mar Negro y por ser un importante centro industrial. Combatientes de la resistencia ucraniana han luchado desde entonces para recuperar la ciudad con actos de sabotaje y matando a funcionarios impuestos por el Kremlin. Este jueves, la recuperación y liberación de Jersón fue registrada con fidelidad en las redes sociales mediante los celulares de soldados y civiles. Las masivas manifestaciones volvieron este viernes a Jersón luego de meses de represión y terror impuestos por los soldados de Rusia.
https://twitter.com/Gerashchenko_en/status/1591058623613976577
Jersón también se encuentra en un punto desde donde Ucrania puede cortar el suministro de agua del Dniéper a Crimea. Kiev bloqueó esos suministros vitales tras la anexión de la península, y Putin mencionó la necesidad de restaurarlos como uno de los motivos de su decisión de invadir Ucrania.
En solo 24 horas, las tropas ucranianas avanzaron en el noroeste, oeste y noreste de la ciudad, penetrando hasta siete kilómetros en algunas áreas, según el Instituto para el Estudio de la Guerra, con sede en Washington. “Los rusos se han desplazado a posiciones que esperan poder defender más fácilmente. Ucrania deberá decidir si, cómo y cuándo seguirá avanzando’’, dijo Olga Oliker, directora para Europa y Asia Central en el International Crisis Group. “Pero esto es una muy buena noticia para Mikolaiv (ciudad ucraniana ubicada al noroeste de Jersón, que para Rusia será mucho más difícil bombardear. Es una ofensiva ucraniana seria’’. Cientos de civiles fueron muertos en Mikolaiv por los ataques de artillería de Rusia. Ahora la situación se invertirá. Según cálculos de analistas militares, desde la orilla occidental del Dniéper, los cohetes ucranianos de gran alcance y precisión HIMARS, de fabricación estadounidense, podrían atacar todas las líneas logísticas que abastecen a Crimea. A la vez, Jersón sufrirá desde ahora los bombardeos rusos.
El funcionario designado por Kiev para Jersón, Serhii Khan, dijo que al retirarse las tropas rusas de la margen occidental del río Dnieper han dejado infraestructura crucial destruida, incluidas instalaciones eléctricas y puentes. “Habrá que reconstruir todo’’, dijo en una conferencia por video. “Cuando huían, reventaban todo, todo lo que pudiera frenar la ofensiva’’. Khlan aconsejó a los civiles que permanezcan en sus casas, dijo que la situación humanitaria era muy complicada, con el suministro eléctrico cortado y muy pocas comunicaciones. Ayer incluso pudo verse a soldados rusos abandonando sus uniformes, vestidos de civil. Seguramente soldados que quedaron aislados de sus unidades y no pudieron salir a tiempo.
En actitud desafiante, el Kremlin dijo que los sucesos en el campo de batalla en Jersón en modo alguno significaban una humillación para Putin. Temerosa de un contraataque ucraniano, la administración instalada por Rusia en Jersón desplazó al menos a 70.000 personas semanas atrás.
La retirada de Jersón y de la zona que ocupaba en la margen occidental del Dniéper echa por tierra las esperanzas rusas de lanzar una futura ofensiva hacia Mykolaiv y Odesa para cortar el acceso de Ucrania al Mar Negro. Moscú esperaba también construir un corredor terrestre a Transnistria, una región de Moldavia donde se encuentra una base militar rusa.
Putin no viaja al G20
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, no viajará a la cumbre de líderes del G20 en Bali, que analizará la guerra en Ucrania como tema central, anunció la embajada rusa en Indonesia. “El ministro de Relaciones Exteriores Serguéi Lavrov liderará la delegación al G20. El presidente Putin podría participar virtualmente”, indicó. Pero es claro que Putin quiere evitar ser sometido a preguntas del periodismo y de los líderes del G20 sobre la nueva derrota en Ucrania. Demuestra además el gran aislamiento internacional que sufre Rusia en estos momentos, vista como un paria y criminal de guerra por muchas naciones integrantes del G20.