La crisis por el referéndum separatista convocado en Cataluña para el 1º de octubre, ilegal para el Estado español, sumó un nuevo frente: Madrid dispuso asumir todos los pagos de Cataluña e impedir así que use fondos públicos para organizar la consulta. El gobierno de Mariano Rajoy anunció que asumirá todos los pagos de servicios esenciales y nóminas de la Generalitat de Cataluña. La decisión, tomada ayer en una reunión de gabinete, entrará hoy en vigor. El Estado se encargará directamente de los desembolsos del gobierno catalán para sueldos, educación, sanidad y servicios sociales. Para sufragarlos usará 1.400 millones de euros que corresponden a Cataluña en el sistema de financiación de las autonomías. Además, el Ejecutivo ha impuesto al "Govern" catalán un cierre de todos sus gastos no fundamentales para garantizar que ni un solo euro de los presupuestos sea destinado al referéndum del 1 de octubre, ilegal tanto para el Ejecutivo como para el Tribunal Constitucional de España.



























