El Mundo

Los yihadistas compraron cuatro cuchillos y un hacha horas antes del segundo ataque

Uno de los detenidos admite ante el juez que la célula planeaba un ataque de mayor envergadura, y responsabiliza al imán fallecido en una explosión

Miércoles 23 de Agosto de 2017

Los terroristas relacionados con los atentados de la semana pasada en España compraron un hacha y cuatro cuchillos cuatro horas antes del ataque cometido en la madrugada del viernes en la localidad de Cambrils, en el que murió una persona.

Así lo explicó el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu en el auto en el que ayer decretó prisión provisional comunicada y sin fianza para dos de los cuatro arrestados por los ataques en Barcelona. Otro fue puesto en libertad provisional y un cuarto continúa detenido.

El único detenido que ayer no se desvinculó de los atentados terroristas confirmó ante el juez que la célula yihadista preparaba un ataque aún mayor en Barcelona contra monumentos e iglesias, y que el responsable de los planes era el imán fallecido en la explosión que tuvo lugar en su centro de operaciones. Mohamed Houli Chemlal, de 21 años, dijo también que este incidente, ocurrido el miércoles, un día antes de los atentados, mientras manipulaban explosivos, truncó sus intenciones y aseguró desconocer que había un Plan B: el atropello masivo que se llevó a cabo en el centro de la ciudad dejando 13 muertos y más de un centenar de heridos.

Tras escucharlo, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu decretó prisión provisional comunicada sin fianza para el detenido, así como para otro de sus compañeros, Driss Oukabir. Les imputa presuntos delitos de integración en organización terrorista, de asesinatos y lesiones de carácter terrorista y también de depósito de explosivos y estragos en el caso de Mohamed Houli.Solo uno de los cuatro arrestados, Mohamed Aalla, quedó en libertad provisional al considerar el juez que los indicios que lo relacionan con los hechos no son sólidos, mientras que otro, Salh El Karib, permanecerá detenido hasta que el juzgado adopte —en un máximo de 72 horas— una resolución a raíz del resultado de pesquisas en curso. Los cuatro detenidos llegaron poco después de las 8:30 horas a la sede de la Audiencia Nacional, tribunal competente para juzgar delitos de terrorismo. Mientras que tres de ellos vestían ropa informal, Mohamed Houli Chemlal llevaba el pijama del hospital en el que fue ingresado tras la explosión en la base de la célula. Según informó el diario El Mundo, este detenido dijo que el plan inicial era atentar contra la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, visitada por más de cuatro millones de turistas cada año. Además, responsabilizó de los planes al imán Abdelbaki Es Satty, presunto "cerebro" del grupo y fallecido en la explosión que tuvo lugar un día antes de los atentados en la vivienda en la que los preparaban, en la localidad catalana de Alcanar. También precisó que su presunto líder quería inmolarse con explosivos.

En consonancia con lo declarado por el detenido, el juez consideró en su auto que en la vivienda de Alcanar "se estaban confeccionando artefactos explosivos con la finalidad de cometer una acción terrorista de gran envergadura" y que la explosión accidental cambió los planes. Fue entonces, recoge el magistrado, cuando los presuntos terroristas decidieron alquilar furgonetas para cometer atropellos y comprar, horas antes del ataque de Cambrils, cuatro cuchillos y un hacha, con los que mataron a una persona e hirieron a seis en esta localidad.

Preparativos

El magistrado también señala que el día anterior a los atentados, los sospechosos compraron 15 fundas de almohada y bridas para "contener los artefactos explosivos en su interior y listos para ser utilizados", y días antes, "una ingente cantidad de acetona, así como material necesario para la confección de artefactos explosivos". Entre los restos de la vivienda de Alcanar se encontraron gran cantidad de clavos para ser utilizados como metralla y pulsadores para iniciar la explosión. En el auto aparecen también otros detalles de la investigación hasta ahora desconocidos, como el hallazgo de un libro con una "breve carta a los Soldados del Estado Islámico en la tierra del Andalus" y con el nombre del imán considerado líder de la célula.

El segundo en declarar ayer ante el juez fue Driss Oukabir, hermano de uno de los cinco terroristas abatidos en la madrugada del viernes por la policía en Cambrils cuando perpetraban el ataque. El juez explicó que el detenido alquiló la furgoneta con la que horas antes se atropelló a decenas de personas en Barcelona. Otro de los detenidos, Mohamed Aalla, también es hermano de otros de los abatidos en Cambrils. Ayer explicó que el vehículo Audi A3 con el que se cometió el ataque era de un familiar pese a estar a su nombre. El juez lo dejó en libertad de forma provisional. Por último, Salh El Karib, reconoció que intermedió en la compra de unos billetes a Marruecos para Driss Oukabir y para el imán fallecido y se desvinculó de los ataques. Permanecerá detenido hasta que el juzgado resuelva su situación tras unas pesquisas en curso.

De los 12 terroristas que integraban la célula, según la policía, ocho están muertos. Los agentes abatieron el lunes a Younes Abouyaaqoub, autor material del atropello masivo que dejó 13 muertos y más de 100 heridos el jueves en Barcelona. El presunto terrorista, de 22 años, había matado tras el ataque a otro hombre, cuyo coche utilizó para huir. Cuatro días después, fue localizado a 50 kilómetros de Barcelona. Antes de ser abatido a tiros por los agentes el lunes, el joven gritó "Alá es grande".

Ahora se investiga si alguien pudo ayudarle en su fuga, ya que apareció con ropa distinta a la del día del atentado y con un cinturón de explosivos falso adherido al cuerpo.

La policía también abatió a otros cinco de los integrantes de la célula cuando estos perpetraban el ataque de Cambrils. A todos ellos se suman los dos muertos en la vivienda de Alcanar.

El vehículo utilizado en el ataque de Cambrils en la madrugada del viernes, que dejó un muerto y seis heridos, fue detectado por un radar por exceso de velocidad en Francia, indicó ayer el ministro del Interior, Gérard Collomb. El diario Le Parisien, que reveló la información antes de que fuera confirmada por el ministro francés, señaló que el auto fue detectado por un radar en Essonne, región parisina, con cuatro personas a bordo, el 12 de agosto, una semana antes de los atentados en Cambrils y Barcelona.

"Efectivamente, fue detectado por un radar", afirmó Collomb en declaraciones a la cadena BFMTV. "Sabíamos (...) que estuvieron en la región parisina y transmitimos esa información" a España, agregó el ministro francés.

Por el momento "es demasiado pronto" para explicar los motivos de este viaje "ida y vuelta extremadamente rápido", apuntó. En la madrugada del viernes, un Audi A3 en el que iban cinco yihadistas embistió a peatones en el paseo marítimo de Cambrils. La policía mató a los cinco atacantes, algunos de los cuales portaban falsos cinturones de explosivos.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario