El precio medio del barril de petróleo venezolano volvió a experimentar esta semana una considerable caída y cerró en 70,83 dólares el barril. Perdió 1,97 dólares en siete días, informó el Ministerio de Petróleo y Minería. El brusco descenso, de más de 30 por ciento en un mes, puso en alerta roja al gobierno chavista de Nicolás Maduro, cuyas arcas dependen enteramente del ingreso petrolero. El 96 por ciento de las exportaciones venezolanas están formadas por petróleo y derivados. Para colmo, Venezuela se ha visto obligada a importar crudo liviano, algo que ocurre por primera vez en la historia del país. Venezuela posee las primeras reservas de petróleo certificadas del mundo, por encima incluso de Arabia Saudita, pero su producción es mucho menor a la potencia árabe. La caída del crudo es global.
"Durante la presente semana los precios de los crudos continuaron bajando afectados principalmente por el exceso de oferta en el mercado, el fortalecimiento del dólar y la publicación de datos económicos negativos de China", dijo el Ministerio de Petróleo y Minería de Caracas en su informe semanal que difunde en su página web.
Curva en caída. El petróleo de Venezuela empezó la curva de descenso de su canasta de crudos el pasado 12 de septiembre, cuando se cotizó a 90,19 dólares. Desde entonces comenzó una caída continuada que sumó ayer su novena semana y que amenaza con descender por debajo de la barrera de los 70 dólares. Un precio más bajo que el actual no se había registrado desde el 1º de octubre de 2010, cuando cerró a 69,61 dólares.
El precio del petróleo es clave para el gobierno, cuyo gasto público ha aumentado sistemáticamente desde que Hugo Chávez llegó al poder en enero de 1999. Por entonces, el crudo tenía un valor global de apenas 10 dólares el barril, pero durante los años 2000 inició una remontada irrefrenable, que lo llevó a superar largamente la barrera de los 100 dólares. Gracias a estos ingresos extraordinarios, a partir de 2003 Chávez pudo consolidar su situación política interna y establecer un control férreo sobre el país.
Según el portal de commodities Index Mundi, el petróleo global, promediado según tres clases —Brent, Texas y Dubai— tuvo un pico máximo en julio de 2008, cuando superó los 132 dólares el barril. En apenas un semestre, en enero de 2009, había caído a apenas 44 dólares, pero luego se recuperó fuertemente: estaba en 116 dólares en abril de 2001, y en 108 dólares en junio de este año. En julio pasado, el crudo venezolano rondaba los 96 dólares. Pero el último trimestre fue todo en baja para el crudo en todo el mundo. El precio global cerró el jueves en mínimos de 4 años, por debajo de los 80 dólares el barril promedio. "Hay una baja del petróleo tremenda. Hemos perdido el 30 por ciento de los ingresos en dólares en este último mes", lamentó el presidente Nicolás Maduro. El gobierno pidió una reunión extraordinaria de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), antes de su asamblea regular del 27 de noviembre, pero no recibió el quórum necesario. Los países del Golfo Pérsico están cómodos con las actuales cotizaciones, en especial Arabia Saudita, que tiene un peso decisivo en el mercado. El canciller venezolano y representante ante la OPEP, Rafael Ramírez, emprendió esta semana una gira por países petroleros.
Al advertir sobre los menores ingresos petroleros, Maduro volvió a poner en el tapete un aumento del precio de la nafta o gasolina. La nafta venezolana en el surtidor es la más barata del mundo: el litro cuesta 0,07 bolívares, algo así como un centavo de dólar al cambio oficial. Pero a la estatal PDVSA ese litro le cuesta 2,7 bolívares. El precio tan bajo estimula el consumo, lo que obligó a Venezuela a importar crudos livianos recientemente. "Cuando llegue la oportunidad, en consenso con toda nuestra patria, con nuestro pueblo, de establecer un nuevo sistema de precios para la gasolina", dijo Maduro este jueves, casi con temor a mencionar frontalmente el tema.
Inflación "secreta". La caída de precio del crudo llega en momentos en que la economía venezolana ha entrado en recesión en medio de una elevada inflación y desabastecimiento. La inflación venezolana es de las más altas del mundo según cifras oficiales. Estas, sin embargo, han dejado de publicarse en los últimos dos meses. El Banco Central de Venezuela (BCV) no ha publicado la inflación de septiembre y octubre. La sospechosa demora se suma a la del Producto Bruto Interno (PBI) de 2014, la balanza de pagos y el índice de escasez, que mide los productos básicos. Todos estos datos fundamentales de la economía faltan desde febrero.
El último informe de precios, de agosto, indicaba que la inflación entre enero y agosto fue del 39 por ciento, mientras entre agosto de 2013 y 2014 fue de 63,4 por ciento. El gobierno señaló en su proyecto de presupuesto de 2015 una inflación entre 25 por ciento y 30 por ciento para 2014, algo totalmente superado por la realidad. Los analistas independientes calculan la inflación de 2014 en 75 por ciento, mientras que la de 2015 superaría el 100 por ciento.
"Infiltrados"
El gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) activó una línea telefónica y un correo electrónico para denunciar “infiltrados”. El vicepresidente de Organización del PSUV, Francisco Ameliach, llamó a denunciar “al militante que está fomentando la desunión. El enemigo que más nos hace daño es el enemigo interno, el infiltrado, el quinta columna”.