Los contendientes por la presidencia de Francia, Emmanuel Macron y Marine Le Pen, intercambiaron golpes políticos este viernes en la última jornada de la campaña electoral, buscando convencer a los votantes que su plan —y no el del otro— es lo más conveniente para una de las democracias grandes más ricas del mundo. Macron aventaja a Le Pen por 55% a 44% según los últimos sondeos conocidos antes de la veda de este tipo de informes. Un dato clave será a quién votan,si es que votan, los electores del populista de izquierda Jean-Luc Melénchon, quien en la primera vuelta del 10 de abril obtuvo casi 22% de votos.
Macron, un presidente liberal centrista, atacó a su rival de ultraderecha acusándola de tratar de dividir al país en torno al islam. “La extrema derecha vive del miedo y de generar rencor. Dice que excluir a partes de la sociedad es la respuesta’’, declaró Macron. “Yo quiero tratar de hacernos vivir como una nación unida’’.
Le Pen siguió ayer de campaña en su baluarte del norte de Francia en un último intento por estrechar la diferencia. Atacó el plan de reforma jubilatoria de Macron, que según ella es un esfuerzo para que los franceses trabajen sin fin. “Los franceses, con Emmanuel Macron, acabarán con la vida’’, aseguró Le Pen. “Esta reforma de Emmanuel Macron es una profunda injusticia social’’.
En su intento de seducir a los votantes que dieron unos 7 millones de votos al populista de izquierda Jean-Luc Mélenchon en la primera ronda, Macron mitigó su promesa de elevar la edad de jubilación a 65 años para 2030. Ahora dice que consultará a los sindicatos antes de tomar una decisión sobre la edad de retiro.
Macron reconoció que Le Pen ha encontrado repercusión entre los votantes. “Ha sabido poner el acento en algunas cosas que no logramos hacer, algunas de las cosas que no logré hacer para pacificar la ira, responder rápidamente a lo que quieren los votantes’’.
Los candidatos aprovecharon todo el día, mientras a medianoche entraba en vigencia la veda de propaganda y campaña electoral. Antes, Macron viajó a la localidad sureña de Figeac, en el corazón del país, donde Mélenchon obtuvo el segundo puesto en la primera ronda.
Le Pen se encontraba en Etaples, en un mercado cerca de Le Touquet, una elección audaz para cerrar la campaña en la localidad donde vota el mismo Macron. La dirigente de Agrupación Nacional demostró un espíritu combativo luego del enconado debate con Macron que elevó algunas de sus cifras. En declaraciones por C-News, Le Pen pidió a los franceses que leyeran su manifiesto y abrieran los ojos a los fracasos del quinquenio de Macron. Respondió a las críticas de que sus políticas no resistían un examen profundo. “Pido a los franceses que verifiquen por sí mismos y se formen una opinión leyendo lo que propongo hacer para responder a lo destructivo que fue Emmanuel Macron’’.
El votante de Melénchon
Macron podría ganar la segunda vuelta por el 55,5 por ciento de los votos contra el 44,5 por ciento para Marine Le Pen, según el sondeo de Ipsos Sopra/Steria, realizado para France Info y Le Parisien-Today en Francia y publicado hace una semana. Según esta encuesta, realizada a ocho días de la segunda vuelta, el “índice de participación” sería del 72%, nivel muy cercano al de la primera vuelta (73,7%) del domingo 10 de abril. Ese día Melénchon logró casi 22% de votos y quedó muy cerca de pasar al ballottage: Le Pen lo superó con apenas 23,41%.
Pero el voto en blanco reemplazaría al “voto útil” del primer turno, y será usado como voto de protesta. Especialmente entre los jóvenes de menos de 25 años, que votaron por Jean-Luc Melénchon, de Francia Insumisa, quien pidió no darle “la voz a Marine Le Pen” pero no sugirió votar a Macron. A estos votantes se los apoda “los huérfanos de Melénchon”. Para ellos, Mélenchon encarna su modelo alternativo. Por esto no quieren ni a Macron ni a Le Pen. En esta campaña de segunda vuelta, corta, sin grandes actos, con la guerra de Ucrania de fondo y la inflación al 6,5% anualizado, el 33% de los seguidores de Melénchon tiene intención de votar a Macron. Se estima que estos podrían decidir el resultado electoral de este domingo y por tanto poner de nuevo a Macron en Elíseo. Pero el 16% de los votantes de Melénchon ahora votará a Marine Le Pen. Y otro 51% no manifestó su intención de votar (abstención, voto en blanco o nulo).