El Mundo

El huracán Gustav hace temer la repetición del desastre del Katrina

Nueva Orleáns, tres años después del desastre, se encuentra amenazada nuevamente. La tempestad castigaba ayer Cuba, donde hubo 240 mil evacuados, con vientos sostenidos de 233 kilómetros por hora. Tenía categoría 4 y crecía.

Domingo 31 de Agosto de 2008

La Habana/Nueva Orleáns. — Con vientos sostenidos de 233 kilómetros por hora, el huracán Gustav azotaba anoche Cuba, tras dejar a su paso por el Caribe 78 muertos. Al menos 240 mil cubanos fueron evacuados de las zonas de riesgo. Gustav alcanzó ayer la temida categoría 4 en la escala de medición de huracanes y seguía creciendo. El huracán hizo revivir el fantasma del Katrina en la ciudad de Nueva Orleáns, donde se declaró el alerta. Miles dejaban ayer la ciudad sobre el Golfo de México, que sufrió la peor catástrofe civil en la historia norteamericana en 2005.

El jefe de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (Fema, en inglés), David Paulison, dijo que Gustav se estaba intensificando y podría convertirse pronto en un monstruo de categoría 5, como fue el Katrina, y que es la máxima en la escala.

Luego de golpear Cuba y desplazarse nuevamente por el mar, la tempestad debería tocar tierra otra vez en la costa estadounidense del Golfo de México mañana por la tarde. El agua caliente del Golfo podría inyectarle aún más energía a Gustav, que ya anoche parecía listo para subir al número 5 de la escala.

La escala de medición. Según la escala de Saffir-Simpson de huracanes, uno categoría cuatro, como era al menos hasta ayer el Gustav, posee los siguientes parámetros: vientos sostenidos de entre 210 y 249 km/h y una marejada o aumento del nivel del mar de entre 4 y 6 metros. Las rutas costeras se pueden cortar por el avance del mar unas 3-5 horas antes de la llegada del centro del huracán. Hasta 3 metros de agua pueden inundar las zonas bajas y se hace necesaria la evacuación masiva tierra adentro hasta 10 km. Por encima de los 250 km/h, el huracán pasa a la categoría 5, que viene acompañada por un alza del nivel del mar de 6 metros o más y el área de evacuación masiva se extiende hasta 16 km costa adentro.

En Nueva Orleáns y otros centros urbanos del estado de Louisiana, largas caravanas de vehículos huían hacia el norte, tierra adento. Los hospitales y hogares de ancianos estaban enviando a los pacientes a lugares más seguros. Se busca prever la repetición de lo que ocurrió hace tres años con el Katrina, que se cobró la vida de más de 1.800 personas y provocó pérdidas por 75.000 millones de dólares. El desastre fue un durísimo golpe político para el presidente George W. Bush. Ayer, Paulison, el administrador de la Fema, señaló que se tomaron infinidad de medidas para evitar otra catástrofe similar. "Tenemos listos una gran cantidad de autobuses, trenes y aviones para llevar a la población a lugar seguro", aseguró. "También están dispuestos albergues y mantenemos una comunicación constante con la autoridades locales y de otros Estados". El titular de emergencias de Nueva Orleáns, Jerry Sneed, dijo que el estadio Superdome, que fue albergue de emergencia cuando el Katrina, ahora estará cerrado. Cerca de 7.000 miembros de la Guardia Nacional ya fueron desplegados en Louisiana, 1.500 de ellos en Nueva Orleáns.

 

 

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