El Mundo

Castillo fue proclamado presidente de Perú y asumirá en una semana

Un mes y medio después de celebrado el balotaje, el maestro rural y ex candidato izquierdista fue declarado legítimo ganador sobre Fujimori

Martes 20 de Julio de 2021

El sindicalista de izquierda Pedro Castillo fue proclamado presidente electo de Perú, a un mes y medio de celebrado el balotaje del 6 de junio en el que se impuso a su rival de derecha Keiko Fujimori.

El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) debió resolver una cantidad sin precedente de impugnaciones y apelaciones sobre actas de votación, interpuestas por Fujimori, y finalmente emitió su resolución que fue leída en una sesión solemne del JNE y transmitida en directo por la televisión peruana.

Fujimori reconoció el triunfo de Castillo aunque afirmó que su proclamación es “ilegítima”.

En una declaración sin opción a preguntas, Fujimori dijo a la prensa que reconocía “los resultados porque es lo que manda la ley y la Constitución” y para cumplir sus compromisos. Antes añadió, sin detallar, que el tribunal electoral iba a convalidar un “proceso lleno de irregularidades que lamentablemente van a generar graves consecuencias en nuestro país”.

Castillo asumirá el gobierno en la fecha establecida por la Constitución, el 28 de este mes, dentro de una semana, acompañado únicamente por Dina Boluarte como vicepresidenta.

El gobierno que iniciará tendrá como prioridades de gestión el combate al coronavirus y la reactivación de la economía, pero también, al mismo tiempo, el desafío de generar y mantener gobernabilidad ante un Congreso probablemente hostil en su mayoría.

Perú fue uno de los países más afectados en los primeros meses de la pandemia, cuando incluso llegó a tener una de las tasas de mortalidad por coronavirus más altas, y comenzó relativamente tarde la campaña de vacunación, que se agilizó solo después de que el mandatario saliente, Francisco Sagasti, asumiera en noviembre pasado tras la destitución de Martín Vizcarra y el fugaz interregno de Manuel Merino.

Paralelamente, la cuarentena impactó de llenó en una economía que aún mantiene una alta dosis de informalidad y provocó en 2020 una de las mayores contracciones en todo el mundo y la primera en el país en dos décadas.

A esas prioridades, Castillo -que es maestro de escuela y ganó notoriedad como líder de un sindicato docente- suma la mejora de la educación.

“El profesor, en este momento, está preocupado fundamentalmente por temas como educación, salud y economía, para que se aborden de la mejor manera, porque la situación en nuestro país así lo amerita”, afirmó días atrás el médico y excongresista Hernando Cevallos, uno de los colaboradores más directos del mandatario electo.

Pero al margen de las urgencias en materia de gestión, Castillo afronta la de edificar y sostener gobernabilidad.

El politólogo Fernando Tuesta advirtió a Télam que será “difícil” evitar el clima de conflicto entre el Ejecutivo y el Congreso que caracterizó al quinquenio que está terminando porque el de Castillo “será un gobierno de minoría” y el parlamento “ha descubierto que tiene posibilidades mayores de incidir, desde la sanción de leyes populistas hasta jaquear al presidente de la república constantemente”.

   En el período actual, el presidente Pedro Pablo Kuczynski renunció un año y ocho meses después de haber asumido para evitar que el Congreso lo destituyera en el segundo juicio político que le formó en tres meses.

   Su sucesor, Vizcarra, disolvió el Parlamento luego que éste negara por segunda vez el voto de confianza al gabinete y llamó a elecciones para conformar un nuevo legislativo, que terminó destituyéndolo en noviembre pasado, en su segundo intento en dos meses.

   Castillo ganó ajustadamente el balotaje -por 0,25 punto porcentual- tras haber obtenido menos de 19% en la primera vuelta, y su partido, Perú Libre (PL), tendrá apenas 37 de las 130 bancas totales del Congreso unicameral.

   Por ese motivo, apenas el escrutinio oficial lo señaló como el ganador de la segunda vuelta, y sin esperar la demorada proclamación, el maestro cajamarquino dedicó gran parte de su tiempo a conversar con dirigentes de otros partidos, con vista a la formación de un equipo plural y a la construcción de alianzas que le permitan ensanchar su base de poder.

   Previsiblemente, la mayor parte de los contactos fueron con dirigentes de los partidos de izquierda que integran la coalición Juntos por el Perú (Nuevo Perú, de la ex candidata presidencial Verónika Mendoza, el Partido Comunista y otros más pequeños).

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