"Desde nuestra fiscalía ya habíamos intervenido en el 2015 por la tentativa de homicidio de la que fue víctima Cejas en la zona de Recreo -amplió el funcionario policial-, pero lamentablemente, en aquel ataque no hubo testigos y no pudimos establecer quién o quiénes fueron los agresores".
"Nos estamos encontrando, como es lógico, con una gran renuencia de los vecinos al lugar de los hechos a prestar testimonio. Esto es lógico porque la gente tiene que seguir viviendo en ese lugar y teme por su vida".
Consultado sobre el vínculo entre su asesinato y las denuncias que involucraban a jefes policiales y sus nexos con narcotraficantes, Nessier señaló que "hoy, con los elementos que tenemos, el crimen no estaría vinculado a sus denuncias. Estamos intentando reconstruir las últimas horas y los últimos días de la vida de Pablo Cejas. Nos estamos encontrando, como es lógico, con una gran renuencia de los vecinos al lugar de los hechos a prestar testimonio. Esto es lógico porque la gente tiene que seguir viviendo en ese lugar y teme por su vida. Pero con algunos familiares y amigos podemos reconstruir que lo llevó a ese lugar, a esa hora y cuál pudo ser la circunstancia".
Nessier agregó luego que se estaba tratando de "establecer si (Cejas) transportaba o no su arma reglamentaria. En el lugar se secuestraron vainas servidas y en el cuerpo de la víctima se rescataron proyectiles. Ahora es el momento de la pericia, que nos va a indicar la cantidad de armas que participaron y el calibre. Cejas pudo llegar a ser asesinado con su propia arma".
El fiscal se mostró optimista con el avance de las investigaciones al señalar que "manejamos datos que nos permiten serlo; estamos menos a ciegas que en otros casos. Hay gente que nos brindó información pero no está dispuesto a formalizarlo ante la Fiscalía. Nosotros ya tenemos indicios que nos permiten elaborar una idea de lo que ocurrió".