La Municipalidad de Rosario llevará adelante este fin de semana nuevas jornadas de recepción de residuos informáticos, las últimas de 2023. Quienes tengan estos materiales podrán acercarse el viernes 22 a los centros municipales de Distrito, y el sábado 23 a la Dirección de Gestión de Residuos (Montevideo 2852).
Vecinas y vecinos podrán descartar aparatos o dispositivos obsoletos como CPU, notebooks, teclados, monitores, mouses, parlantes, impresoras, cables, routers, entre otros. No se aceptan residuos corporativos.
El objetivo de la iniciativa es reducir la cantidad de residuos urbanos, promoviendo la disposición final correcta, ya que estos elementos poseen un potencial riesgo ambiental, por lo cual es fundamental que reciban un destino adecuado y un tratamiento diferenciado.
Cabe destacar que los materiales recolectados mes a mes son entregados a emprendimientos cooperativos que trabajan de manera articulada con el municipio y que se encargan de reutilizarlos y valorizarlos. Allí se desarman y se clasifican para su posterior reutilización, reciclado y reinserción en el mercado.
Los elementos con componentes potencialmente peligrosos que no se pueden recuperar se disponen en sitios habilitados para este fin.
La disposición y tratamiento de los residuos informáticos es un nuevo desafío ambiental, en una era en que estos la presecia de estos materiales crece exponencialmente y se desechan cada vez con más frecuencia. El Programa para el Medio Ambiente de las Naciones Unidas calcula que se generan en todo el mundo cerca de 50 millones de toneladas de aparatos electrónicos que son desechados anualmente.
Estos aparatos y sus componentes albergan una serie de materiales altamente contaminantes, que en muchas ocasiones van a parar a cualquier parte. En los residuos electrónicos se puede encontrar materiales peligrosos como metales pesados: mercurio, plomo, cadmio, plomo, cromo, arsénico o antimonio, que pueden ocasionar daños para la salud y para el medio ambiente. En especial, el mercurio produce daños al cerebro y el sistema nervioso, el plomo potencia el deterioro intelectual, ya que tiene efectos perjudiciales en el cerebro y todo el sistema circulatorio; el cadmio puede producir alteraciones en la reproducción e incluso llegar a provocar infertilidad, y el cromo está altamente relacionado con afecciones en los huesos y los riñones. Solo como ejemplo, un tubo de luz fluorescente puede contaminar 16.000 litros de agua; una batería de níquel-cadmio de las empleadas en telefonía móvil, 50.000 litros de agua; mientras que un televisor puede contaminar hasta 80.000 litros.
>>Leer más: Rosario recupera 6 mil toneladas de residuos reciclables por año
No obstante, del mismo modo, en la basura electrónica se encuentra una gran variedad de materiales y plásticos valiosos. Hasta 60 elementos de la tabla periódica pueden hallarse en la electrónica compleja. Muchos de ellos son técnicamente recuperables, aunque existen límites establecidos por el mercado. Los desechos electrónicos contienen metales preciosos incluyendo oro, plata, cobre, platino, y paladio, pero también un valioso volumen de hierro y aluminio y plásticos, que pueden reciclarse. A nivel global, el recupero que puede haaber implica cifras de varios miles de millones de dólares.