El acceso al agua potable es un derecho y como tal una obligación por parte del Estado, no sólo brindar ese servicio sino también controlar que las empresas privadas que lo ofrecen cumplan con su parte del contrato. Pero en los últimos 18 días me han demostrado que ni el Estado ni Aguas Santafesinas se interesan por los consumidores. Ya es inconcebible que la empresa tenga cercada la mitad de las calles de la ciudad fingiendo su "presencia" en la zona para arreglar un problema, pero lo que sucede en mi casa, lo que afecta a mi familia, es inhumano. Desde hace más de 20 días en la calle Batalla de Bailén al 100 no tenemos agua. Imaginen lo que es vivir cargando baldes desde las canillas de los vecinos que se encuentran a nivel del suelo, dado que en los pisos superiores la total falta de presión no permite que el agua llegue. El problema reside en una importante fuga en la vereda e impacta en todos los vecinos de la cuadra. La solución, ¿quién sabe? Supusimos que en Aguas Santafesinas, e hicimos el reclamo, una vez, otra vez y otra vez. Cada uno de los vecinos involucrados. Desde el call center de Aguas nos dijeron que lo iban a pasar como urgente, pero no vino nadie. Nos dirigimos a las oficinas que la empresa tiene en calle Alberdi y no obtuvimos respuestas. Volvimos a llamar a Aguas Santafesinas y ante nuestro total asombro, nos indican que nuestros reclamos están solucionados y que si era de nuestro agrado nos podían tomar un nuevo reclamo. Nos dirigimos al Enress, un ente estatal que debería cuidar los intereses de los ciudadanos. Nos dijeron que su función era solamente administrativa y que Aguas Santafesinas no acostumbraba responder positivamente y con prontitud los reclamos que se canalizan por la autoridad de contralor. Y así fue. Intentamos en vano con Defensoría del Pueblo, ya que el mail enviado nunca fue contestado. Hace unos días llegamos al límite de nuestra paciencia, ya que después de reiterados llamados a la empresa que dice brindar el servicio, nos indican que no tienen programados ningún trabajo en la zona. Por lo tanto pedimos por un superior y nos indican que la supervisora a cargo es la señora Celina Camaño, pero que no se encontraba disponible para la atención del reclamo. El próximo paso es intentar una cautelar en la Justicia provincial, pero hasta dónde tenemos que llegar para que Aguas Santafesinas cumpla su parte del contrato que es brindar el servicio de agua potable.





































