Los ciudadanos ya no podrán comprar armas en Venezuela. El gobierno creó una ley que prohíbe a los particulares adquirir pistolas o munición. Solo el Ejército, la policía y las empresas de seguridad estarán autorizados para obtener las armas de la compañía nacional que fabrica e importa armamentos. La regulación generó escepticismo entre analistas y opositores que afirmaron que la mayoría de los millones de armas que circulan en Venezuela son ilegales, por lo que estimaron que la medida no tendrá mayor repercusión para reducir los altos índices de criminalidad. La medida, no obstante, trata de frenar la violencia que desangra las calles del país, donde cada dos horas se comete un homicidio. En septiembre de 2011, varias encuestas reflejaban que el 80 por ciento de los venezolanos considera la inseguridad ciudadana el problema más grave del país. Ahora, con la vista puesta en las elecciones de octubre, el gobierno del presidente Hugo Chávez, busca un último recurso para atajar la situación, después de que fracasaran hasta once planes diferentes que tenían idéntico objetivo.




























