Scaloni dijo antes del primer amistoso con Mauritania que Lionel Messi iba a jugar los dos encuentros en la Bombonera, el bonus track que tuvieron los hinchas de verlo jugar en el país por última vez con la camiseta de Argentina, antes de la Copa del Mundo. En el partido del viernes entró en el segundo tiempo y pasó desapercibido en un equipo que terminó con pocos nombres habituales, ahora irá desde el vamos con muchos de los que se presumen son la columna vertebral. Se espera entonces una mejor puesta en escena que en el 2 a 1 ante los africanos que, como los de este martes a la noche, son selecciones de tercer nivel.
Messi no jugó de arranque el primer amistoso, algo que hubiera sido impensado en otras circunstancias, ante mejores adversarios, en otros años. Los tiempos de la gloria persistieron con la nueva conquista de América y con el muy buen paso en las Eliminatorias.
Pero en estos tres años y medio desde Qatar no hubo enfrentamientos amistosos de relieve, amén de los oficiales ante sudamericanos.
De la Finalissima a Mauritania
Hubiera sido una gran prueba la Finalissima ante España, hubiera dejado una real percepción de cómo está la selección hoy. En aquel 2022, el título con goleada ante Italia anunciaba lo que vendría después. Ahora ni Mauritania ni Zambia pueden servir de comparación. ¿O acaso, sí?
Ese encuentro, para ceñirse a la lógica, debió finalizar en triunfo cómodo y contundente de Argentina. Y tampoco hubiera servido de medida. En cambio, el pobre 2 a 1 con el que terminó sí debe alertar de que no todo está tan bien.
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Scaloni no es de usar los partidos para ver demasiado nombres nuevos. Raramente lo hace, siempre apuesta a poner lo que él cree mejor, no importan los rivales ni si son partidos formales o informales. En todo caso, a los que prueba los rodea muy bien.
Cómo están Messi y los demás
Tal vez en este tramo final esté más obligado, porque los años pasan para todos y la columna vertebral de aquel equipo glorioso no está en un mismo momento. Algunos sí la pasan bien en sus clubes, otros no, y ya Messi o ahora De Paul, por ejemplo, no juegan en el fútbol más competitivo. Tampoco Leandro Paredes. Y al Cuti Romero, por ejemplo, no le va bien en el Tottenham. Di María, en tanto, ya no está.
Es más, Messi aún no confirmó su presencia, que él mismo puso en duda. Se supone que estará, que el negocio del Mundial en Estados Unidos no se lo puede perder, pero hoy se supone que no estará para jugar cada cuatro días de titular en la más alta competencia.
Si se confirma que ahora sí Argentina formará con lo mejor ante Zambia, entonces debe esperarse un juego de dominio constante que desemboquen en situaciones de gol periódicas, Eso es lo mínimo de un amistoso así, sin equivalencias. Si eso no ocurre, como con Mauritania, las señales pueden significar una tendencia y ahí sí podría sembrar preocupación. O ocupación.
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El Mundial ya está a la vuelta de la esquina. Scaloni debe tener la lista clara en su mayoría. Tal vez deba ser puntilloso en muchos casos. Algunas cosas ya no tienen marcha atrás. Esta despedida del país debe asentar la esperanza firme de que se puede revalidar.