Un capítulo doble emotivo, con alta dosis de acción y suspenso coronó el final de "Botineras".

Un capítulo doble emotivo, con alta dosis de acción y suspenso coronó el final de "Botineras".
La tira de Telefé, que se emitió por Canal 5, pasó de ser de una telecomedia a un policial y ganó con el cambio de los libretos y guionistas. Y lo mejor de todo fue que la historia dejó un final abierto, apostó a algunos momentos relajados en el marco de la tensión dramática, y no tuvo un cierre tan previsible y rosa como muchas de las ficciones televisivas.
Fueron dos horas en las que pasó mucho más de lo que el televidente esperaba. El concepto del final, que giraba sobre el deseo de los protagonistas, era hacer justicia.
Así, El Chiqui Flores (Nicolás Cabré) quería vengarse de Tato Marín (Damián De Santo), porque estima que mató a su padre; Laura Posse (Romina Gaetani) estaba obsesionada por Nino Paredes (Gonzalo Valenzuela), quien asesinó a su amor Javier Salgado, abusó de ella, y tenía secuestrada a la hija del personaje que interpretó Pablo Rago. En el medio, Tato no pudo deshacerse de Marga (una brillante Isabel Macedo), que estaba embarazada y en prisión, y a la vez Lili (Guillermina Valdéz) descubre que este famoso representante la usó todo el tiempo y también quiere vengarse de él.
Desde ya que la brigada policial, enfocada como poco eficiente en su actividad, tenía todos los cañones apuntando a Nino, evidentemente el villano más perverso.
Mientras las historias de amor del Flaco Riveiro y Lalo, y la de Anguila y Mercedes tuvieron final feliz, lo medular se centró en el cara a cara de Tato y Chiqui, y la pelea entre Nino y Laura.
Chiqui, en una lograda interpretación de Cabré, le birló el plan a Tato, que quería fugarse con el dinero guardado en el supuesto ataúd de Mirta. En una escena que tuvo poca acción y mucha emoción, los dos ex amigos se enfrentaron con lágrimas en los ojos y Tato confesó su responsabilidad en la muerte de su padre.
Laura logró apresar a Nino, tras una batalla con autos incendiados en la que se daba a entender que la oficial Posse había perdido la vida. Pero no fue así, el último bloque se traslada a 2011, con Marga dando a luz en el penal de Ezeiza, Nino soportando entre rejas la humillación de la ahora comisario Posse y Tato, con otro nombre, cazando talentos en Paraguay y empezando de cero.
El Chiqui, con su beba en brazos y a punto de viajar a España, se encuentra con Laura en la escena final y se prometen un café pendiente. Todo puede volver a empezar.
Rating
Con 25.7 y picos de 28.5 puntos, el último doble capítulo de “Botineras” fue lo más visto del miércoles.


