Según el diputado Juan Carlos Zabalza, la única verdad es la realidad. Y la realidad es que somos día a día víctimas de múltiples hechos de violencia. ¿Hasta cuándo los políticos, elegidos por el pueblo, van a seguir mirando hacia otro lado? ¿Qué encubren y qué intereses los mueven? ¿Por qué no utilizan las fuerzas de seguridad para poner orden al caos que estamos viviendo? Tal vez dentro de la policía se manejen intereses personales, porque, como es de público conocimiento, los quioscos de droga se encuentran dispersos en toda la ciudad. Estos no aparecen y desaparecen de la nada, además, para funcionar necesitan provisión de droga y sacar el dinero que diariamente generan, necesitando una importante logística, y siempre a la vista de todos. Pero los que se encargan de nuestra seguridad nada ven de esto, haciendo oídos sordos a las denuncias y participando de estos negocios. Estamos cansados de los hechos de inseguridad que se suceden día a día. Frecuentemente culpamos a la policía por la falta de investigación, la negligencia y la omisión con que se manejan los distintos casos, sin mencionar las famosas "zonas liberadas" pero, hasta que no se interprete que la seguridad es un problema de Estado, nunca podremos mejorar nada. Las estadísticas que nos quieren hacer creer no reflejan la realidad que vivimos, no hay vecino que no haya sido víctima de algún hecho de violencia y muchas veces con saldos trágicos. Necesitamos respuestas, una clase política idónea, una policía que nos proteja y que no respondan a intereses propios porque todos tenemos hijos que habitan este suelo.

































