Violeta, nuestra hija, con síndrome de Down, hace ocho años comenzó en proceso de integración al preescolar en la escuela pública Nº 129 de la ciudad de Pérez. En estos días termina 7º, después de un largo esfuerzo. Queremos agradecer a todos los que hicieron posible que Violeta culmine este camino, que quedó abierto para que otros niños lo puedan transitar como ella, no sin problemas ni dificultades, pero con el convencimiento de que se merecen por derecho propio la inclusión, la oportunidad única e inolvidable de aprender, de conocer, de vivir juntos con los otros niños la irrepetible experiencia de terminar la escuela primaria. Nuestro agradecimiento de corazón para las docentes que aceptaron el desafío inigualable de entregar sus saberes y amor a Violeta, sin dudar ni pedir nada a cambio, solo sentir que ella y los que vengan se lo merecen por su condición de personas. A Sandra, Noemí, Silvia, Alejandra, Margarita, Analía, Jesica, Natalia, Andrea, Silvina, Evangelina, Jorgelina, Ema, Alicia, Adolfo, directivos, maestras de otros grados, porteras y a los compañeros de 7º por considerarla como lo que es, simplemente una niña más del grupo.

































