La figura de Fanny Navarro, actriz icónica de la década del '50 que adhirió al peronismo y sufrió la persecución de la llamada Revolución Libertadora que derrocó a Juan Domingo Perón en 1955, es el foco de “Fanny camina”, de Alfredo Arias e Ignacio Masllorens. El film, que participa de la competencia de largometrajes del 28º Festival de Cine Latinoamericano Rosario, se podrá ver hoy, a las 20, en el cine Nuevo Monumental (San Martín y San Juan) y contará con la presencia del director Ignacio Masllorens y la artista plástica rosarina Nicola Costantino que encarna a Eva Perón.
Fanny Navarro, interpretada Alejandra Radano, fue una devota a la causa peronista y confidente de la esposa de Perón. En el relato da un largo paseo por la Buenos Aires de hoy donde se encuentra con personas que se dirigen a ella como personajes de su vida pasada. Mientras recorre las calles de la ciudad en la que solía vivir, su trágica historia emerge gradualmente como un extraño laberinto.
El film, que se presentó en las competencias Bafici y Biarritz, “tiene origen en la obra de teatro «Deshonrada»”, apuntó Alfredo Arias durante la exhibición en el festival porteño del pasado abril y explicó que el relato recorre “el derrotero de la vida de la actriz argentina, reviviendo episodios de su vida en la Buenos Aires de hoy, a la manera de un fantasma que revisita su historia en el ámbito que la vio gozar y padecer su propia existencia”.
Protagonizada por Alejandra Radano, que también encarnó a Navarro en “Deshonrada”, la película reflexiona desde el melodrama sobre el fanatismo -de los militares contra el peronismo, de la propia actriz sobre María Eva Duarte de Perón- a través de un personaje frágil, detenido en el tiempo, que en un largo paseo por la ciudad del presente se cruza con personajes del pasado, perdiendo contacto con la realidad.
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La artista plástica rosarina Nicola Costantino, Alfredo Arias y Alejandra Radano durante el rodaje.
Arias, destacado actor y director radicado en Francia desde 1969, dijo que rescatar para el presente a Navarro se debió a que “los personajes trágicos, como fue el caso de Fanny Navarro, no pierden interés con el transcurso del tiempo porque la violencia que han sufrido es una alarma pendiente para todos aquellos que se aventuran en el fanatismo político”.
En ese sentido,al hacer un paralelismo entre aquella singularidad y la actualidad, añadió: “El fanatismo político de Fanny Navarro nace por una relación de amistad y de identificación con Eva Perón. Diría que se inicia casi imperceptiblemente y sin reflexión ideológica. Fanny se entrega en cuerpo y alma a una causa que la llevará a la ruina, porque después de la muerte de Eva será repudiada por Perón y su séquito. Y luego de la caída del peronismo, se transformará en el chivo expiatorio de la Revolución Libertadora. La película «Fanny Camina» expone la problemática del fanatismo contra el fanatismo, lo que lleva a la parálisis de toda evolución ideológica. La grieta es un momento sin diálogo; en consecuencia, un punto muerto en la historia de un pueblo”.