Para quienes deben sobrellevar una enfermedad crónica que implica tratamiento diario, todo lo que permita acortar tiempos y disminuir esfuerzos es bienvenido. Con este concepto como bandera, un laboratorio creó una nueva presentación de un antibiótico utilizado habitualmente por pacientes con fibrosis quística, que facilita el cumplimiento de la terapia.
La alternativa terapéutica, denominada Tobi Podhaler, fue aprobada para su uso en la Argentina y presentada a la prensa y los médicos esta semana, en Buenos Aires.
La fibrosis quística (FQ) es una enfermedad genética y hereditaria que afecta distintas glándulas del organismo, provocando secreciones espesas que ocasionan trastornos a nivel del páncreas y los pulmones. En la Argentina hay más de mil personas en tratamiento por esta enfermedad. El 20 por ciento reside en la provincia de Santa Fe.
Para acceder una buena calidad de vida, quienes tienen FQ deben tomar medicación para el normal funcionamiento del páncreas y vitaminas específicas. Además, deben realizar en forma cotidiana kinesioterapia respiratoria y nebulizaciones con distintas drogas para evitar la acumulación de secreciones en los pulmones y reducir el riesgo de infecciones bacterianas que deterioren la función pulmonar.
Uno de los antibióticos más utilizados es la tobramicina, para atacar a la bacteria pseudomona aeruginosa. La forma habitual de administración de este medicamento es a través de ampollas líquidas que se nebulizan. Generalmente los pacientes deben realizarse dos nebulizaciones diarias, de 20 minutos cada una. La droga debe guardarse en frío por lo que se hace complejo su traslado.
Laboratorios Novartis presentó ahora una novedosa tecnología basada en polvo seco que permite cumplir con el tratamiento en menos de cinco minutos por vez y sin necesidad de refrigeración. "Es un inhalador pequeño, fácil de transportar y que además no debe ser sometido a un proceso de desinfección como el nebulizador", explicó el pediatra David Geller, de la Universidad de Florida, Estados Unidos.
Claudio Castaños, médico neumonólogo, jefe del servicio de Neumonología del Hospital Garrahan, de Buenos Aires, agregó que "se estima que el 40 por ciento de los pacientes de países desarrollados interrumpe o no presenta una adherencia completa al tratamiento por la dedicación y esfuerzo diarios que implica".
Hay que tener en cuenta que la mayoría de las personas con fibrosis quística son diagnosticadas en los primeros meses o años de vida por lo que la terapia es llevada a cabo por niños y adolescentes que "quieren jugar, ir a la escuela, salir con sus amigos, y llevar una vida lo más normal posible, más allá de todos los desafíos que nos impone la enfermedad", remarcó Sonia Nudelman, una joven de 27 años que ofreció su testimonio durante la presentación.
Genética. La fibrosis quística es una enfermedad genética hereditaria común en la raza blanca. Existe una ley que obliga a que a todo recién nacido se le realice un test a los pocos días de vida (screening neonatal) que permite alertar sobre la enfermedad. Los síntomas más frecuentes son: descenso o dificultad para subir de peso, diarrea, dolores estomacales, tos crónica o bronquitis repetidas, sudor muy salado.
Aunque existe la ley, se calcula que menos del 50 por ciento de los niños es diagnosticado en las grandes ciudades. En algunas provincias sólo alcanza al 10 por ciento. En Rosario existe una entidad que colabora con pacientes y sus familias: Asociación Amor funciona los martes por la tarde y los jueves por la mañana en Mendoza 3016 y su teléfono es 4375472.