Una familia de Llambi Campbell, localidad ubicada en el departamento La Capital y a unos 50
kilómetros al norte de la ciudad de Santa Fe, vivió una pesadilla la noche del viernes a manos de
un grupo de ladrones que no solo los maniataron y golpearon sino que también picanearon al jefe del
hogar para que les entregue dinero.
Todo se desencadenó a las 20.30 del viernes cuando Santiago Nottoli, de
50 años, estaba a punto de cerrar su tienda y agencia de quinielas ubicada en la arteria principal
de la localidad, a unos 50 metros de la ruta nacional 11. Entonces se topó con un hombre que lo
amenazó con un revólver apuntándole a la cabeza y lo obligó a ingresar a su vivienda, contigua al
local comercial.
Detrás del delincuente armado entraron al menos otros tres hombres
encapuchados, uno de ellos cubriendo su rostro con una máscara del Hombre Araña. Ya adentro de la
casa, no sólo redujeron y maniataron a el comerciante sino que igual suerte corrieron su esposa, su
hija y su nieto de un año y medio.
“Me empezaron a pedir por la plata y nos comenzaron a torturar
porque cada vez querían más. Sufrimos amenazas de todo tipo. Dijeron que iban a matar a mi nieto,
que lo iban a raptar, que le iban a clavar un cuchillo, no sé... de todo”, narró con mucha
angustia Nottoli al diario El Litoral.
































