Resulta más que elocuente la foto de Sergio Massa con “sus seguidores” haciendo proselitismo en La Plata y Mar del Plata. Lugares elegidos estratégicamente codeándose con la juventud del buen pasar: la de clase media alta. También las inspiraciones del “monzalbete” son muy altas. Nada importa para escalar posiciones. Tan sólo mantener una eterna sonrisa, que para él es la mejor propaganda. Ya se cree vencedor y para el éxito hasta dejó a su esposa en casa. Por otra parte, no es ético ni moral arrimarse a alguien que obtuvo una “señal” en votos previo a octubre. Muchos ya lo hicieron, dejando su propio partido donde incursionaron años para llegar a los escaños soñados en el Congreso; allí donde se miente a la gente.Total una mancha más qué les hace. Los que vemos la realidad del país nos espantamos. Mientras tanto, en las provincias norteñas asolan el hambre y la pobreza ignoradas por los gobernantes feudales, que viajan por el mundo ostentando la riqueza usurpada a los que menos tienen. No se vislumbra un futuro digno, sólo más de lo mismo.
































