El lunes 1º de noviembre pasado tomó estado público la denuncia efectuada por Patricia Mamani como responsable del grupo de danzas Sipan. La misma refiere a una discriminación infligida a estos artistas que les priva la posibilidad de representar al Perú en el escenario mayor de la Feria de Colectividades 2010. Obra en el conocimiento de los participantes y asistentes habituales a este evento que Sipan ha sido animador permanente por largos años en la fiesta cubriendo dichos compromisos con gran profesionalismo. Valgan estos antecedentes para ameritar un derecho adquirido frente a la decisión arbitraria o al menos antojadiza del Centro Cultural Peruano que hoy lo niega. Ha trascendido que un grupo de baile de otra localidad lo suplantará y ello implica una injusticia que ninguna norma institucional puede excusar. Esta es la evaluación que desde el sentido común puede formularse con los datos suministrados en la circular de referencia. Pero los que contamos con mayor información, como es la proporcionada por cuestiones de carácter cultural, y pudimos apreciar el trabajo que ha hecho de Sipan la mejor expresión coreográfica del folclore peruano de Rosario, no podemos quedar indiferentes. Consideramos un irrenunciable deber manifestar nuestra solidaridad porque al hacerlo estamos reconociendo una obra que auna tiempo y talento ya que son los parámetros con que nuestra amiga Patricia Mamani ha plasmado un bello proyecto que sostiene con la renovación permanente del plantel de danzarines, en su mayoría argentinos, a los que inculca el amor y el respeto por el patrimonio artístico de su tierra peruana.
































