No soy especialista en urbanismo ni mucho menos, soy una simple observadora perjudicada por los problemas del tráfico y las malas evacuaciones desde uno a otro lado de la ciudad. En primer lugar, calle Agrelo, en el norte de la ciudad, saca hacia el centro autos y más autos, siendo una calle angosta sin semáforos, que quizá también perjudicarían. En la esquina de la iglesia San Ramón estacionan mal y por supuesto hasta los extremos de las calles que la circundan. Obviamente, que al vivir en esa calle estaciono también mal porque en los momentos de misas nunca hay espacio. ¿No sería hora de que algún cerebro cree otro sentido de circulación o modifique la salida al centro? Es que Agrelo está entre Rondeau y Alvarez Thomas, pero queda sola en el medio y todos los autos y motos pasan por esa calle para ir hacia el sur. Por otro lado, el cruce Alberdi: llegar ya es una odisea y atravesarlo otra. Hay que rogar que los trenes no maniobren en los horarios pico o de noche. Van, vienen, frenan, retroceden, avanzan todo a 10 km/hora, mientras nos acumulamos de los dos lados. Siempre pienso en quien se está muriendo o en una mujer por parir o con otras urgencias fisiológicas. ¿Ningún urbanista local se lo pregunta? Se suman los autos, camiones, motos, y los trenes siguen en maniobras. Con toda la plata que se invierte en la Barcelona argentina, segunda ciudad del país, ¿nadie pudo proyectar y ejecutar un puente aéreo para que los giles que estamos de ambos lados atravesemos el cruce sin mortificarnos y a horario? Sólo un puente aéreo, no una catedral gótica. Yo me lo imagino y sueño con verlo, es un sueño desde que vivo en La Florida (y no estoy de acuerdo con que no funcionen). Ahora hay cada vez más horarios de trenes o son más largos o maniobran ahí para que los veamos, que se yo. Digo siempre lo mismo cuando reclamo algo: pago mis impuestos.





































